Es asombroso constatar cómo reacciona
el Pueblo ante los acontecimientos políticos cotidianos que son de interés de
toda la sociedad. La gran mayoría del Pueblo parece haber sido vacunado a lo
largo de muchos años de oscurantismo intelectual con una fuerte dosis de incredulidad,
indiferencia, desconfianza y parálisis mental, por cuenta de los políticos y
gobernantes de turno. Lamentablemente perdimos nuestra capacidad de indignación
y protesta contra los abusos de poder y corrupción generalizada y endémica en
todas las esferas de la sociedad. Somos unos mansos corderos que nos sometemos sin
pestañear a normas y leyes que favorecen a unos cuantos en detrimento de las
grandes mayorías.
No va a llevarnos a nada continuar
enumerando, reenviando, publicando y lamentándose sobre la extensa lista de
casos de atentados contra los intereses y dignidad del pueblo, que registran
los anales de nuestra historia republicana que muy bien los conocemos. Lo que más
nos interesa en estos momentos es analizar o indagar sobre las causas y motivos
de la falta de reacción del pueblo frente a estos atropellos recurrentes que
generan una sociedad desigual, violenta, pseudo democrática e involucionista,
es decir, porque y cómo llegamos a donde estamos actualmente?. Un país que si
bien es cierto mejoró significativamente su economía, sin embargo perdura la
sensación de inseguridad, injusticia, violencia, grandes brechas de
desequilibrio social y altos índices de corrupción generalizada que atentan contra
la paz, soberanía y bien estar común de nuestra sociedad.
Uno de los indicios que bien puede
explicar el porqué conducimos así nuestros
asuntos políticos, se encuentra en la forma como fuimos educados desde la
iniciación de la vida republicana, pesada herencia que arrastramos desde
tiempos coloniales. Para comenzar, en la gran mayoría de hogares, escuelas y
colegios nos prohibían hablar o tratar de política, nos metían miedo, se
pensaba que los asuntos públicos eran exclusividad de los pocos políticos letrados
y poderosos que asumían el gobierno. En las Universidades tardíamente
aparecieron cuestionamientos y revueltas políticas de nivel intelectual, que no llegaron a envolver a las
masas. Es decir no tenemos una cultura de participación política responsable y
consciente del conjunto de la sociedad.
Es también interesante verificar la
actitud de los gobernantes y representantes frente a la Participación del Pueblo
en política. Poco o casi nada fue realizado sobre la educación y
concientización del Pueblo, sobre el
importante rol protagónico que debe desempeñar el ciudadano en una sociedad
organizada dentro de una auténtica democracia. En consecuencia es mucho más
fácil engañar a un ciudadano iletrado o poco educado cívica y políticamente que
convencer a otro ciudadano preparado y
consciente de la importancia que tiene la participación de todo el Pueblo en
los asuntos públicos de su comunidad.
Infelizmente cuando aparece alguna
iniciativa como "Jatun Runa", Cruzada Ciudadana por una
Educación Cívica Política Participativa que nace de las entrañas del
propio Pueblo para corregir esta situación cultural de anomia política, donde
el Pueblo con sus propios ciudadanos mejor educados, bien podrían contribuir en la educación
política de nuestras masas, estos mismos ciudadanos nos muestran una aterradora
faceta de indiferencia y natural desconfianza. Comprendemos perfectamente que
todo gran Cambio social tiene que pasar por una fase de larga maduración y real
comprensión. Sin embargo, seguiremos esforzándonos en intentar ganar su
atención y atraer sus voluntades para contribuir en este Proyecto pacífico,
desinteresado, sin financiamiento y sin
protagonismos personales, cuyos exitosos resultados serán exclusivamente en
provecho del bienestar general del Pueblo y la reconstrucción de una auténtica
cultura democrática y participativa.
Debemos recordar también que la
omisión de gran parte de la ciudadanía de participar efectivamente en la toma
de decisiones sobre los asuntos de interés de toda la sociedad, da lugar al
aumento desmedido de poder en los pequeños grupos que sí se envuelven en la
vida política. Sabemos también que el voto o la palabra de un solo ciudadano vale muy poco ante los representantes de gobierno que deciden sobre
nuestro destino. Si encontramos vías de concordancia y entendimiento en los
temas más importantes que afectan a toda la sociedad, bien podríamos retomar el
protagonismo que debe tener el Pueblo en la determinación del destino que sueña
alcanzar. Aquí nace aquel eslogan que dice: "El
Pueblo unido jamás será vencido!!".
Tenemos la convicción de que existen
muchas más reflexiones a realizar sobre la participación política del Pueblo,
aquí fueron expuestas algunas probables causas de la difícil realidad que vive
nuestra sociedad. Esperamos que ellas sirvan para despertar el interés y el
deseo natural de envolverse en política y para ello, antes, es necesario preparar y
educar a nuestro Pueblo, porque ninguna otra entidad lo va hacer. Bien sabemos
que el hombre es un animal político por naturaleza, por lo tanto tiene el deber
y el derecho de participar en la política de su comunidad, caso contrario no sería
digno, ni calificado para convivir y disfrutar de una vida pacífica dentro de
una sociedad moderna y organizada.
Recomendamos acompañar la pagina de Facebook de: Jatun Runa Cruzada Ciudadana.