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viernes, 18 de noviembre de 2011

EDUCACIÓN CIUDADANA EN TIEMPOS DE LA INTERNET

Cuando reflexionamos sobre la historia de las civilizaciones, facilmente podemos darnos cuenta que el pueblo, la gran masa, fué dejada a un segundo plano en el conocimiento y  participación efectiva en las intrincadas relaciones políticas de un país. Así gradualmente el pueblo fue perdiendo el interés en los asuntos de gobierno. Los detentores del poder en los gobiernos democráticos a lo largo de la historia han preferido restringir la participación ciudadana en materia política, para poder perpetuar el  sistema de gobierno. Nuestra actual cultura política simplemente se reduce a algunas discusiones, reclamos, preparativos pre-electorales y asistir a elecciones una vez a cada 4 o 5 años,  y luego partir para casa sin la posibilidad posterior de participar activamente en la fiscalización y  optimización de las políticas que afectan a la sociedad en su conjunto. 

El pueblo poco a poco fué inmobilizado, temeroso de participar en política, por la forma como se legisla a favor de mantener el statu quo de los asuntos de gobierno y el ejercicio del poder público. Normalmente se dice que el pueblo no tiene capacidad intelectual de decidir y participar directamente en los asuntos políticos que le competen, y por ello debe sujetarse a los designios y "errores" de los pocos representantes que legislan, ejecutan y administran. Resultado de esta situación  endémica, la gran mayoría de los ciudadanos se encuentran desilusionados con la forma de ser gobernados y la gran corrupción que ha generado y permite el sistema democrático actual.

Es de esta situación de desesperanza que nace la urgente necesidad de cambiar los esquemas de gobierno y las relaciones del Estado con la ciudadanía para terminar con la  "tiranía de la propia democrácia". ¿Qué  falta para que se de este cambio?. Tenemos  certeza que  falta que el PUEBLO se auto eduque y organice políticamente con la ayuda de las modernas tecnologías de información y comunicaciones. Entendemos que van aparecer gran cantidad de excépticos, como los hubieron antes de la Toma de la Bastilla. Aquella toma fue un triunfo del pueblo sobre la tiranía de la monarquía, y la humanidad pudo desarrollarse y crear mejores condiciones de vida.

Estamos viviendo una  verdadera revolución tecnológica jamás vivida en la historia del hombre, la internet  ahora nos permite estar mas conectados y unidos que nunca antes. Creo que la bola del cambio definitivo que vise un futuro diferente para la humanidad, ahora está en la cancha del propio pueblo, caso contrario seguiremos lamentandonos de los malos manejos de los gobernantes, legisladores y administradores de justicia. El Pueblo, los ciudadanos, debemos recuperar nuestra posición protagónica en él manejo de los asuntos públicos que nos incumben y afectan. Los niños y jovenes desde el hogar y la escuela deben ser formados y criados en una cultura de participación y solidaridad ciudadana que garantice una vida digna en paz y armonía.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

ESTA CAMBIANDO EL PARADIGMA DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA

La democracia es uno de los valores más preciados que la humanidad conquistó a lo largo de su historia, la misma que le ha permitido organizarse, llegar al nivel de desarrollo alcanzado, convivir en paz, con justicia y libertad y así poder resolver las dificultades y divergencias que se derivan de la convivencia en grupos sociales. La historia nos muestra que ni siempre este es el sistema más perfecto, a menudo encontramos vacíos y vicios que requieren ser continuamente perfeccionados. Pero de lo que sí estamos conscientes es  de que la democracia es la mejor forma de organizarse y convivir dentro de una sociedad civilizada que apunta al desarrollo integral de la sociedad.
En la búsqueda continua de ese desarrollo y perfeccionamiento de la sociedad  democrática, donde el Pueblo es el principal protagonista y el fin supremo de cualquier organización humana, se requiere cada vez más de la participación de todos y cada uno de los ciudadanos.
En las bibliotecas y ahora en el cyber-espacio existe una inmensa cantidad de literatura política, donde los intelectuales entendidos en filosofía y ciencias políticas discuten sobre la conveniencia o  no de una participación más directa del Pueblo en la toma de decisiones sobre los asuntos públicos del poder político y que le afectan directamente, porque las leyes concebidas y aprobadas por los representante elegidos  van a tener que ser  cumplidas por el  propio Pueblo.
Los que de alguna manera muestran escepticismo en el funcionamiento de una sociedad plenamente democrática, alegan que el pueblo no está preparado para gobernarse a sí mismo. Hay quienes creen que el Estado debe someterse a una tecnocracia donde los técnicos (sociólogos, juristas, militares, economistas etc.) manejen la compleja realidad como un laboratorio de pruebas; otros creen que  los partidos políticos son los únicos que pueden traducir las necesidades del pueblo en propuestas de gobierno y otros aún creen en la necesidad de un caudillo mesiánico que solucione todos los problemas de una vez y rápido, reivindicando al pueblo de su actual estado de subdesarrollo.
Debe quedar muy claro que la humanidad en la actualidad dispone de una invalorable cantidad y calidad de información y conocimientos acumulados a lo largo de su historia y que pueden ser muy útiles para la toma de mejores decisiones que garanticen el desarrollo armónico y la solución de los problemas más endémicos. Ejemplos positivos de esas iniciativas ya se están dando en los EEUU, donde al pueblo se le está dando la oportunidad de participar en la solución de serios problemas burocráticos del Estado (ver Oficina de patentes USA). ¿Quién mejor que el propio pueblo puede conocer mejor su propia realidad? Las grandes soluciones están en el propio pueblo, porque son ellos mismo quienes van a colocar en práctica las decisiones y leyes aprobadas.
Cuando cualquier ciudadano observa y analiza históricamente el comportamiento del Pueblo en nuestras sociedades latino americanas, nos damos cuenta fácilmente de la poquísima participación del pueblo en la toma de decisiones que políticamente lo afectan. Aprendimos a recordarnos del tema político solo en el tiempo de elecciones y luego de votar nos vamos a casa y nos olvidamos de lo que suceda. Solo cuando suben los precios o alguna ley nos afecta, salimos a protestar y reclamar. En los hogares, escuelas y en el barrio poco se aprende sobre política y participación ciudadana, aún no conseguimos entender de que si no discutimos y tomamos las riendas de nuestro propio destino en nuestras manos, son “otros” los que nos  seguirán gobernando indefinidamente de acuerdo a sus propios intereses y nuestros graves problemas seguirán creando infelicidad y desconfianza en el sistema democrático.
Es por ello, que no desmayaré en tratar de convencer al Pueblo, en la necesidad urgente de envolverse en las formas de política participativa, donde las opiniones y discusiones sobre temas de interés colectivo fluyan naturalmente, dando el debido valor  al respeto por las diferencias de opinión y al consenso como fuente inapelable de decisión colectiva sobre lo que conviene o no para el grupo humano o la sociedad en general.
Insisto en que ha llegado el momento histórico más oportuno para difundir y entrar a la acción en el tema de Participación Ciudadana, de esta forma poder reivindicar el protagonismo y soberanía del Pueblo en el contrato social, donde el Pueblo encomienda a sus representantes la administración del Estado con el único propósito de velar por la paz, desarrollo y bienestar del Pueblo.
Las nuevas tecnologías digitales de información y comunicaciones ahora sí permiten la educación cívica política del Pueblo en forma masiva, estrechando grandes distancias y lugares de difícil acceso; de tal forma que todos y cada uno de los ciudadanos asuman su responsabilidad y obligación de participar en los asuntos públicos de su comunidad, y así ser el autor de su propio destino. El ciudadano que no participa entrega su futuro a las manos de otros personajes ajenos y se convierte en un mero habitante más de la ciudad o comunidad donde vive. Una nueva visión constructivista de educación cívica política debe estar al alcance de los niños, para que aprendan desde pequeños el rol importante que deben cumplir como ciudadanos, los valores solidarios que se aprecian en la sociedad y la participación activa en todos los asuntos políticos de interés del Pueblo.
Amigos, los exhorto a tomar este asunto más en serio, pasar de las teorías a la práctica, al estudio constructivo, demostrar interés por lo que sucede en nuestra realidad, facilitar y valorizar la cohesión y solidaridad del pueblo, porque de nuestra actitud  actual va a depender el futuro de nuestros hijos, nietos y la permanencia en el tiempo de nuestra identidad como Nación en medio de una cultura solidaria de paz, prosperidad y orgullo de haber nacido en esta hermosa tierra del sol.

miércoles, 19 de octubre de 2011

PARTICIPACIÓN DEMOCRÁTICA DEL PUEBLO

Recuerdo desde la niñez que comentar de política en nuestros hogares, en el barrio o en la ciudad, era un asunto muy esporádico y evitado en las primeras tentativas de búsqueda de diálogo. No recuerdo haber tenido alguna orientación práctica de parte de la familia, la escuela o la sociedad en general sobre la curiosidad natural que despiertan los acontecimientos políticos de la vida en comunidad. Recuerdo bien poco  las clases de educación cívica y economía política  del colegio, los mítines y campañas electorales cada vez que se convocaban a elecciones, sin conseguir entender el trasfondo de las prácticas  y verdaderas intenciones políticas del momento.
Las mejores explicaciones que  podíamos conseguir los niños y adolecentes de los  adultos era: mejor  no envolverse en política, por razones de temor a la represalia del poder establecido, el desprestigio, abuso de poder y corrupción política que hasta hoy existen. Llegaban a nuestros oídos noticias de gente perseguida, presa o con serios problemas con el gobierno, por participar en las luchas políticas del país, sobre todo a aquellos que simpatizaban con las ideas comunistas y revolucionarias de la época. Recuerdo bien hechos que marcaron mi consciencia política como los ocurridos en los años 60 con la captura de Hugo Blanco, un agitador político que se levantó  contra el “régimen democrático” en la ceja de selva de Cusco.
En el medio militar en que me desarrollé solo se tocaba el tema político en cursos doctrinarios y en conversaciones muy privadas, sin despertar el gusto o el olfato crítico de la realidad política, al fin y al cabo la ley no lo permite. Solo a los 59 años de edad, después de recuperada mi condición de ciudadano y luego de una profunda reflexión sobre mi papel copartícipe en la sociedad, decidí entrar en esta cruzada por la educación y participación política del pueblo, sin tinte partidario alguno ni afán de figuración personal; tan solo con el único propósito de encontrar las verdaderas causas de nuestra endémica realidad socio económica. La verdad de todo este asunto es que ya me cansé de 110 años de la misma historia de  países “libres e independientes” y de que a los latinos nos sigan viendo  como una sociedad de incapaces del segundo o tercer mundo. Tengo la profunda convicción que siempre podremos cambiar el curso de nuestra historia al reinventar el tipo de política que hacemos o dejamos de hacer  actualmente los ciudadanos del pueblo.
La historia del hombre simple del pueblo, desde que decide vivir  en  grupos sociales, para protegerse, apoyarse, complementarse y colaborar mutuamente en su crecimiento y desarrollo socioeconómico y cultural, más o menos continúa hasta ahora con la misma hoja de ruta. Fueron los nobles, clero, intelectuales y filósofos quienes dictaban “el deber ser” y los políticos prácticos o emisarios, los que dirigían las acciones “el cómo hacer”. El pueblo  es quien vive las consecuencias de los actos de quienes ejercen el poder político que el pueblo les confía a través de su voto. Ese mismo hombre cuando comenzó a elegir a sus representantes, se conforma con el papel pasivo de asistir a las urnas para luego retirarse a su casa y olvidarse del asunto hasta las próximas elecciones, delegando sus plenos poderes a sus representantes, sobre quienes pierde su derecho de  control y fiscalización de los actos de gobierno.
Si deseamos realmente cambiar el devenir histórico político de nuestra sociedad, tenemos que comprender la esencia del porque es muy necesario e imprescindible la participación activa de todos y cada uno los ciudadanos en los asuntos públicos del Estado. Es el pueblo quien vive las dificultades naturales que existen o se derivan de la vida  en grupos sociales y es el propio pueblo quien debe buscar las mejores ideas, soluciones y colocarlas en práctica, para luego ir mejorándola conforme a las experiencias. Somos nosotros el pueblo que colocamos a prueba la legitimidad y eficacia de las leyes y normas de la sociedad. Es decir somos la razón de existencia de todas las organizaciones públicas, las que deben estar al servicio del pueblo y no al servicio de los intereses de algunos cuantos ciudadanos.
“La vida política de una sociedad es demasiado compleja y delicada para dejarlo en manos de un pueblo ignorante…”, este es el argumento más efectivo en el que se basan los políticos para continuar abusando del ejerciendo el poder en provecho propio y de espaldas al pueblo. Sinceramente pienso que la América Latina, ya esta viviendo el momento histórico y oportuno para salir de la situación de continuas crisis y evitar que nos sigan llamando de países inestables políticamente.
Tenemos muchas cosas a favor para que el pueblo comience a educarse en las nociones básicas y prácticas de la política de su comunidad y país. Uno de los grandes canales que va a permitir al pueblo reconquistar su verdadero lugar  protagónico en el juego político, son los nuevos medios de comunicación de tecnología digital que facilitan y hacen posible este tipo de comunicación a grandes distancias, abierta, no linear y horizontal. Donde todos podemos expresar nuestras ideas y opiniones con el debido respeto a la inteligencia humana. Ya existen las herramientas, los medios materiales, el conocimiento colectivo de la humanidad; sin embargo lo que esta faltando es la voluntad de las masas para atreverse a conocer  y participar activamente en el fascinante mundo de la política.
Se vislumbran tiempos mejores para la humanidad, en el cual todos tenemos la posibilidad de crecer y desarrollarnos con dignidad humana, (sean  los propios gobernantes, pueblo gobernado, burócratas, trabajadores, etc.), sin temores ni miedo de perder su posición, al final todos seremos ganadores de una vida satisfactoria  en comunidad. La finalidad máxima de toda comunidad política es el perfeccionamiento de sus miembros: las personas, de todas las personas y de cada persona. En ello, los valores de  solidaridad y transparencia en nuestros actos públicos juegan un papel importante que marcan la diferencia en los tipos de sociedad. No sigamos siendo meros espectadores del juego político de nuestros países, ya es hora de entrar a la cancha a jugar el gran partido de la historia que a  nuestra generación le toca enfrentar, en su búsqueda persistente de una sociedad, donde sea muy agradable vivir en paz y justicia.


miércoles, 5 de octubre de 2011

NUEVAS PERSPECTIVAS PARA UNA DEMOCRACIA DIRECTA

En los últimos 25 años se han desarrollado una serie de grandes innovaciones en las  plataformas digitales de procesamiento y difusión de  informaciones con grandes repercusiones para el mundo entero. El hombre ha producido y colocado en el ciber espacio mucho más información  en los últimos 10 años,  que lo producido desde su aparición en la tierra hasta mediados del siglo XX. Casi toda la sabiduría del género humano acumulada a lo largo de su historia, esta ahora a nuestra disposición a la distancia de un click en su pantalla, muy próxima y a  mano de quien se atreve a navegar inteligentemente en la web.

Esa ingente cantidad de información disponible, origina una aparente confusión y caos en la búsqueda y ordenamiento de la información que necesitamos para mejorar nuestra calidad de vida, pudiendo desanimar a muchas personas y gobiernos a incursionar en el uso de las herramientas que ofrece la web. Las nuevas y buenas ideas innovadoras se originan de la sinergia del caos, esta es una gran oportunidad que se nos presenta a la generación que esta ad portas a dejar su aporte cultural a la historia de la humanidad.
Las nuevas tecnologías de información, como  internet, redes sociales, teléfonos celulares, y el mundo digital,  están revolucionando radicalmente las formas de comunicarnos en los diversos campos de la actividad humana. El mundo político, no está lejos de ser influenciada por esta nueva realidad. Los paradigmas de difusión de las informaciones están cambiando, estamos pasando de la información vertical de arriba para abajo a la horizontal; de la hegemonía de 50 años de  televisión y  grandes periódicos comandados por los grandes grupos de poder que intermediaban y filtraban la información del gobierno a la ciudadanía, a la difusión de  informaciones directas a través de blogs, e-mails, redes sociales, Youtube etc. Todos o cualquier ciudadano del mundo  puede enviar y recibir información de doble vía, uno a uno, uno a muchos, muchos a uno, y muchos a muchos en pocos segundos y a cualquier distancia del planeta. Así intercambiamos opiniones e informaciones  que nos permiten estar siempre mejor informados sobre aspectos de interés público de la sociedad.
Estos hechos innegables, poco a poco van a tornar los procesos de la administración del Estado más eficaces y transparentes, mejorando las cualidades de nuestra democracia y permitir la participación activa de la ciudadanía en la consecución de los grandes objetivos de la sociedad. En un futuro muy cercano, el ciudadano será el actor principal en el que hacer político de la sociedad, en la medida en que las grandes mayorías de la población sea incluida digitalmente al flujo de los acontecimientos políticos. Los gobiernos actuales en nuestra América Latina, no podrán continuar gobernando a  puerta cerrada y de espaldas al pueblo. La transparencia y honestidad de los actos de gobierno se verán facilitadas por los sistemas de información en línea.
Para que esto suceda de la mejor forma posible y podamos subirnos al carro de las tecnologías informáticas, la ciudadanía tiene que estar preparada en las nociones básicas del juego político de la sociedad. Tenemos que asumir nuestra responsabilidad de participar efectivamente en la solución de los grandes problemas sociales. Solo los gobiernos y sus burócratas no disponen de toda la información, experiencia y capacidad de implantar los grandes cambios. Las iniciativas  y soluciones tienen que salir del propio pueblo. Es allí donde están “descansando” ejércitos de mentes brillantes y experimentadas.
Un buen ejemplo sobre el uso de recientes innovaciones tecnológicas de información en el seno del aparato de gobierno, es la administración de Barack Obama, quien desde el 2009 está democratizando la participación masiva de la ciudadanía en los asuntos de gobierno, a través de las formas directas de comunicación transparente entre gobierno y ciudadanía. Algunos de los temas u órganos que ya están en reestructuración son: La Oficina de Patentes,  Secretaría de Tesoro, Secretaría de Estado, Sistema de Salud, Mejoramiento de la calidad de vida en las ciudades, Seguridad Ciudadana etc. La Casa Blanca está virtualmente “abierta” a cualquier ciudadano. Por curiosidad entre al sitio: www.whitehouse.gov y examine el potencial de las nuevas herramientas digitales para crear una democracia cada vez más directa (sugerencia, presione el enlace: get e-mail updates  y  Contact us).
Amigos Latinos de la mejor edad, aún estamos a tiempo para refundar una nueva sociedad, regida por una democracia cada vez más transparente, participativa y colaborativa, y así poder subirnos de una vez por todas al cohete  de la modernidad y desarrollo sustentable con ayuda de las nuevas tecnologías de información; paro ello debemos salir del letargo y desconfianza en el juego político judicial actual. Tengan la plena seguridad que aún existen personas solidarias, honestas, de mentes brillantes que buscan el Bienestar Común de los pueblos de América Latina. ¡Infórmese, participe y actué en su comunidad!

martes, 20 de septiembre de 2011

ES POSIBLE INCLUIR AL PUEBLO EN EL PROCESO POLÍTICO DE LA SOCIEDAD??

Observamos con suma preocupación la actual situación de la educación cívico política y  participación ciudadana en las comunidades, municipios de nuestros  países. Esta realidad que al parecer cada vez se hace más evidente, nos inspira a indagar en esta área de la actividad social en los países latinoamericanos, en la cual percibimos con facilidad que el pueblo se encuentra insatisfecho con las formas de gobernar de sus representantes electos. El tiempo de existencia que llevan las instituciones  Republicanas después de la independencia,  parece que no fue  suficiente para consolidar una democracia real y los valores cívicos y políticos necesarios para construir una civilización más humanizada y equilibrada. Constatamos diariamente que el gobierno y la sociedad en general están llegando a niveles de corrupción  increíbles en perjuicio de los intereses públicos, colocando en riesgo la convivencia pacífica y la calidad de vida de la actual sociedad y de las futuras generaciones.

En este contexto el pueblo, los ciudadanos, tienen un papel extremamente pasivo. Ellos se limitan a comentar, discutir, reclamar en rueda de amigos, sin ni siquiera llamar la atención del gobierno, debido a que perdimos la iniciativa, fuerza, y el poder de hacer prevalecer nuestros derechos ante los representantes del gobierno. Por otro lado, constatamos que la participación activa y permanente de la sociedad en política es muy reducida, sea esta en los municipios, regiones, provincias o a nivel nacional. Al parecer esta situación se debe a  razones conjugadas que validan nuestras “costumbres o cultura política actual”, ellas pueden ser:  puro desinterés o por falta de conocimiento del juego político nacional o por intereses escondidos de la clase política.

Por las razones arriba señaladas, es importante continuar indagando sobre estos asuntos y así confirmar la presunción de este vacío en la educación cívico política del pueblo que asegure su participación activa y permanente en el diario que hacer de la política local y nacional.

Si esta presunción resulta demostrada por algún líder  o equipo del pueblo, ello permitirá diseñar  estrategias pedagógicas para lanzar la iniciativa de una educación política generalizada en toda la población de la región y que garantice el ejercicio democrático y transparente del poder en el Estado.  

Entre las probables causas de insatisfacción popular sobre el desempeño de los políticos tradicionales, la situación política y socio económica actual de la sociedad,  podemos  percibir la falta de interés y participación directa de los propios ciudadanos en el proceso político de la misma. A su vez esta compleja realidad también puede deberse a la falta de decisión política de los representantes que están en el gobierno de tal forma que las grandes directrices democráticas de la Carta Constituyente sean colocadas en práctica y no queden como letra muerta dentro de la abundante y retórica literatura política del Estado. Otra causa que puede explicar esta crítica y endémica realidad es la falta de educación cívico política elemental en la población que le permita asumir con conocimiento de causa su papel tan importante dentro de la estructura del Estado dentro del pretendido contexto de una democracia real y participativa, donde el pueblo disponga de iniciativa para el ejercicio del poder y del control y fiscalización de  sus representantes en el gobierno elegido por el pueblo.

Si el pueblo consiguiese ocupar su primigenia posición soberana dentro de la estructura del Estado, se convertiría en el dueño y señor de su propio destino, a través de su participación real y efectiva en las decisiones más importantes del Estado. De esta forma el pueblo asumiría la iniciativa, el control y fiscalización de sus representantes en el gobierno, acabando con esa insatisfacción generalizada, con grandes márgenes de corrupción y abuso del poder, lo que significaría una importante mejoría en la calidad de vida de la población. El Estado volvería a orientar todos sus esfuerzos a los grandes intereses del conjunto de la sociedad, y no como actualmente el Estado sirve para que la “clase política intelectual y dominante” se perpetúe en el poder, principalmente para asegurar y garantizar la generación y aumento de sus propios intereses.

En consecuencia, los fines que perseguimos en este blog (movimiento) es la concientización política no partidaria del pueblo a través de la educación política elemental, por  estar estos estrechamente relacionados con el interés colectivo y el bienestar  general de la sociedad.   !Participe, discuta y reinvente la democracia y la política!


jueves, 8 de septiembre de 2011

POLÍTICA E INTERNET

Friedrich Hayek nos dice: “Cada miembro de la sociedad tiene solamente una fracción del conocimiento poseído por todos,….por lo tanto cada uno de nosotros  es ignorante en la mayor parte de hechos en los que el trabajo de  la sociedad se basa….la civilización descansa en el hecho que todos nosotros nos beneficiamos del conocimiento que no poseemos. Y una de las formas que la civilización ayuda a vencer las limitaciones del conocimiento individual es conquistando la ignorancia, no con la adquisición de más conocimientos, si no por la utilización de los bastos conocimientos que se encuentran dispersos entre los individuos”  

Este bello pensamiento del autor es sumamente interesante analizar cuando nos referimos a la forma vertiginosa de cómo  están evolucionando las formas de comunicación e intercambio de  información y conocimientos en los últimos 50 años desde la aparición de nuevas tecnologías informáticas. De esta forma  el campo de la política, finalmente está siendo favorecido por esta nueva realidad arrolladora que se torna cada vez irreversible en la develación de las tinieblas de la ignorancia  política del ciudadano común y corriente.
En la campaña electoral del 2008 Obama dejó de visitar los grandes diarios de Nueva York para obtener la “aprobación” de su candidatura. Posiblemente vislumbró la potencialidad de las recientes redes sociales y la web,  y decidió lanzarse desde la sede de la poderosa Google en Silicon Valley, el mismo que dio resultados excelentes, al haber convertido a un candidato con poquísimas probabilidades de triunfo en el actual presidente de la nación más poderosa del planeta. Este hecho confirma un cambio radical en las formas de conectarse con el electorado de las generaciones  jóvenes. Algo similar se dio en la campaña electoral peruana del 2011, donde el candidato a presidente Kuczynsky utilizó las redes sociales para su campaña, elevando súbitamente las simpatías de los electores.
Estos hechos nos muestran  la gran influencia que hoy   tiene la internet en la política, los medios de propaganda electoral han cambiado de la TV a las redes sociales vía internet. Esta es la nueva realidad irreversible en la que los políticos  tendrán que actuar. El pueblo esta cada vez mejor informado, puede utilizar toda la red y las herramientas de búsqueda para encontrar la información o conocimiento que necesita para elaborar sus conceptos y opiniones. Esto vislumbra una mayor participación ciudadana en la política de su comunidad, la misma que deberá ser debidamente orientada por las personas más experimentadas hacia el ejercicio de una auténtica democracia directa basada en valores de una sociedad moderna,  transparente, libre y pacífica y así seguir construyendo una  civilización superior para las nuevas generaciones.
Muchos países ya poseen portales o sitios en la red donde se proporciona información de una sola vía sobre lo que sucede en los gobiernos. Lo que está faltando es otorgarle al ciudadano la facultad de iniciativa, formas de interactuar y fiscalizar a los representantes y gobernantes, valorizando su opinión y otorgándole el voto directo en las decisiones más importantes que la sociedad requiere  en períodos menores al de las elecciones generales. Los sistemas digitales ahora sí lo permiten. De este modo llegaríamos a una verdadera democracia sin  intermediaciones oscuras, donde sea el pueblo quien efectivamente decida su destino. Para que esto suceda el pueblo, los ciudadanos tenemos que organizarnos, educarnos y prepararnos para enfrentar los nuevos desafíos del mundo político virtual. Si no lo hacemos, nadie lo hará por nosotros. De lo contrario seguiremos sujetos a la voluntad e iniciativas de nuestros representantes preocupados en sus propios intereses. Llegó la hora de reinventar la política, muy necesaria e ineludible para una vida digna y civilizada de la sociedad.

miércoles, 24 de agosto de 2011

REDES SOCIALES CANAL PARA INTERCAMBIO DE OPINIONES

En los últimos años estamos observando un asombroso aumento del uso de redes sociales en todo el planeta, cuyas implicancias y consecuencias  todavía no están siendo debidamente vislumbradas. Las poblaciones de todos los países con algún grado de libertad ya tienen acceso a internet, sea desde computadores personales fijos o portátiles, a través de dispositivos de telefonía móviles o desde las famosas Lan House o Café Internet con cabinas públicas. Lo cierto es, que cada vez más gente tiene mayor interés y posibilidad de acceder a la gran red (www).

Con esta tecnología de comunicaciones que se actualiza y perfecciona a todo instante, tanto en su aspecto físico (hardware) y  sistemas   informáticos (software), el flujo de informaciones es asombroso, prácticamente gran parte del conocimiento producido por el hombre en los últimos 3 milenios están a disposición de los internautas. Quienes más están aprovechando de estas tecnologías son las generaciones de jóvenes y niños, que desde la escuela ya están familiarizándose con el computador y sistemas informáticos. Nuestra vida diaria, el trabajo, la escuela, la facultad etc. se han visto facilitadas en todos los aspectos; prácticamente no hay grandes “secretos” o incógnitas a encontrar si sabemos utilizar las herramientas digitales de búsqueda de información.  Los más adultos, nacidos en la década de los 30, 40 y algunos de los 50 que aún no se deciden a navegar en la red se auto excluyen de la nueva realidad virtual y digital que está desarrollándose, tornándose analfabetos digitales.
Las redes sociales creadas por jóvenes de gran visión y difundidas en el planeta tales como Orkut, Facebook, Linkdin, MySpace, Twitter, Tagged, Classmates, Imeem y muchísimas otras más, facilitan el contacto entre personas con algún grado de amistad y/o afinidad a lo largo y ancho del planeta, conformando infinidad de grupos de gran cantidad de personas, con la  posibilidad de intercambiar informaciones y opiniones en tiempo real. Esta peculiaridad, potencialmente puede ser aprovechada en diferentes aspectos de la vida del hombre, como la simple diversión, estrechamiento de lazos  familiares o de amistad, en educación, finanzas, comercio, actualización de informaciones y en la toma de decisiones etc. etc.
 Ya se escucha decir que en el siglo XX las revoluciones se iniciaban en las plazas, en los mítines; en el presente siglo estarían iniciándose en las redes sociales al conformarse corrientes de opinión con una gran facilidad y versatilidad. Esta probabilidad y potencialidad vislumbra un  amplio horizonte  en la evolución de la sociedad humana, en el manejo del destino de los pueblos, es decir en la mejoría de nuestras condiciones de vida, sistemas de gobierno, en la forma de vivir una democracia plena y el ejercicio del poder conferido por el pueblo a sus gobernantes.
Ya se imaginan, ¿Cómo seria si las grandes decisiones que necesita adoptar la sociedad, sean aprobadas a través del voto (vía internet) de la gran mayoría de ciudadanos?, Esto permitiría un mayor consenso en la toma de decisiones importantes sin la intermediación de representantes, disminuyendo la corrupción y abuso de poder que la actual democracia lo está permitiendo.  
Tengo la convicción que el próximo paso que va a dar la sociedad mundial será de retomar gradualmente la democracia directa practicada por los griegos de la antigüedad, donde el ciudadano participe directamente en el ejercicio del poder a través de la red, utilizando todas las herramientas informáticas que la tecnología de punta lo permita. Para que esto suceda, necesitamos urgentemente educar a los ciudadanos actuales y futuros en la ciencia y arte de la política a nivel de ciudadanos comunes y corrientes. Recuerden que no hay posibilidad de una auténtica democracia o gobierno transparente  si el pueblo no está capacitado para ejercer sus derechos y obligaciones en la sociedad. Tenemos y debemos de participar activamente en la vida política de nuestra sociedad si deseamos alcanzar el Bien Común, la Paz y Armonía,   grandes valores con los que soñamos desde que tenemos uso de razón. ¡Anímese a participar!  A conocer más de nuestra realidad sociopolítica, sin temores.

sábado, 13 de agosto de 2011

TECNOLOGÍA Y DEMOCRACIA

La democracia a lo largo de la historia ha sido empleada bajo dos grandes concepciones,  democracia de los antiguos y de los modernos. Temas importantísimos y recurrentes para cualquier sociedad que se precie de civilizada y que  a menudo vuelven a  ser  motivo de profundas reflexiones y discusiones entre intelectuales y filósofos que se dedican a temas políticos.

La democracia de los antiguos se refiere a la democracia directa que fue practicada en los ciudades-estado de la Grecia antigua hace más de 400 años AC. Esta democracia se caracterizaba porque los ciudadanos participaban directamente en la toma de decisiones trascendentales  para el  buen funcionamiento de su sociedad. Estos debates y consultas populares se hacían en las plazas públicas porque la poca cantidad de ciudadanos así lo permitía. Este tipo de democracia quedó en el olvido por su impracticabilidad en sociedades cada vez más numerosas y complejas.
Después de la caída de la monarquía y aparición de las repúblicas en los siglos XVII y XVIII, gradualmente la democracia fue adoptada por los diferentes países, como instrumento de buen gobierno y para hacer prevalecer los derechos  e intereses del pueblo, “el gran soberano” y razón de ser de un Estado. Esta es la conocida democracia de los modernos o democracia representativa que hoy practicamos, donde el pueblo con su voto elige a sus representantes que van a decidir sobre toda la cosa pública en nombre del pueblo.
En los últimos 300 años los sistemas de gobiernos han ido evolucionando y perfeccionándose constantemente, consagrando al pueblo una serie de  derechos y  libertades  constitucionales que  le garantizan mayor seguridad, ambientes y medios adecuados que le permitan desarrollar todas sus capacidades y cualidades en provecho propio y de la sociedad en que vive.
Para que todas estas conquistas sean cristalizadas, el mundo ha tenido que pasar necesaria e infelizmente por una serie de luchas, conflictos y guerras. Solo de esta forma, hoy podemos vivir en un mundo contradictorio, pero que al mismo tiempo es más acogedor (para los menos) con una serie de facilidades tecnológicas en todos los campos del que hacer humano. Estos adelantos nos permiten vislumbrar  la posibilidad de una mejor calidad de vida en toda la aldea global en la que actualmente vivimos.
Sin embargo, en diversos países con menos años de independencia, con menor cultura política del pueblo, la democracia representativa esta sufriendo una  degeneración, por falta de valores en sus líderes  durante el ejercicio del poder. Esta situación esta dando origen al abuso exorbitante del poder y una endémica corrupción con las que estamos aprendiendo a convivir. Estas lacras de la sociedad están penetrando hasta las estructuras más serias y honestas de la sociedad, por falta de una cultura política con valores del pueblo, que sea capaz de controlar efectivamente a sus representantes. Ya no nos causa ninguna sorpresa, ni horror las noticias frecuentes en las que se descubre que un representante tal o cual desvió presupuestos para fines privados etc. Ya nadie quiere escuchar nada de eso o nada de nada, parece que todo aquello es una actividad normal y parte de nuestra cultura, que impide entender las verdaderas causas de nuestra pobreza económica, moral y cultural.
Ante esta caótica situación, vuelve a la mesa de discusiones el tema de la democracia directa. ¿Porqué no?. Si ahora el mundo dispone de una admirable cantidad y diversidad de medios de comunicación confiables de alta tecnología. ¿No creen Uds. que sería posible que el pueblo participe directamente en el proceso político decisorio de la sociedad en que vive, vía internet?
Creemos que  este tema  merece una especial atención al momento de querer  explicar  la situación de desesperanza que viven nuestros países. El pueblo tiene y debe recuperar la iniciativa y el control directo  y eficaz del poder político, porque no creo que la iniciativa se origine en los actuales políticos tradicionales, porque lo único que les interesa en el fondo de su ser, es continuar con el festín de  fondos públicos y alimentar sus ego. Los representantes del gobierno  quien sabe podrían convertirse en tecnócratas que estudiarían técnica y científicamente los temas mas complejos y propondrían al pueblo formas de acción para este decidir que rumbo tomar. Para que esto suceda, el pueblo tiene que prepararse, interesarse de una vez por todas en sus obligaciones ciudadanas. El asunto público es tarea y responsabilidad de todos los ciudadanos, para ello debemos educarnos y entender bien las generalidades e implicancias de la política y así poder participar efectivamente en el proceso político del país.

jueves, 4 de agosto de 2011

RELACIONES ENTRE TRABAJO Y POLÍTICA

Un trabajador común y corriente se pregunta en medio del mercado cuando lo que gana no le alcanza para pagar sus compras : ¿En que se basa el gobierno (ejecutivo y legislativo) para fijar el salario mínimo vital?, ¿Será que los gobernantes saben vivir o han experimentado vivir con un salario básico?. Estas son preguntas tan complejas como la política y que para otro ciudadano común y corriente también lo es. Sin embargo, vamos a intentar respondernos luego de una rápida indagación en la web.

Las cosas comienzan en épocas remotas, cuando no se conocía todavía la moneda, el hombre intercambiaba productos por otros tipos de productos en el mercado, en esos tiempos cada quien trabajaba para si mismo o para su familia o clan a cambio de  la seguridad de su vida y  subsistencia. Los esclavos y siervos trabajaban para sus dueños y amos. Con la aparición del capitalismo en la transición de la edad media a la  moderna y el renacimiento urbano y comercial de los siglos XIII y XIV, surgió en  Europa una nueva clase social: la burguesía. Esta nueva clase social buscaba el lucro a través de actividades comerciales.
Entre los siglos XVI a XVIII, en Europa surgen las grandes aventuras marítimas, descubriendo nuevas tierras en ultramar, con la finalidad de explotar las riquezas naturales y los países europeos aumentar su capital,  con la busca de grandes lucros, uso de mano de obra esclava o asalariada, moneda substituyendo el sistema de trueque, relaciones bancarias, fortalecimiento del poder de la burguesía y aparición de grandes desigualdades sociales.
En el siglo XVIII la Revoluçión Industrial, iniciada en Inglaterra, fortalece El sistema capitalista y profundiza sus raíces en Europa y en otras regiones del mundo. La Revolución Industrial modificó el sistema de producción, porque colocó  a la máquina a hacer el  trabajo que antes era realizado por los artesanos. El dueño  de fábrica consiguió  aumentar su margen de lucro, porque la producción  era más rápida. Si por un lado esta mudanza trajo beneficios (baja del precio de las mercaderías), interés por nuevas tecnologías de producción; por otra parte  la población perdió  mucho: hubo un gran desempleo,  salarios bajos, pésimas condiciones de trabajo, contaminación del medio ambiente y continuos accidentes en  las máquinas, fueron problemas enfrentados por los trabajadores de ese período. El lucro quedaba  con el empresario que pagaba un salario bajo por la mano de obra de los operarios. Las industrias que utilizaban máquinas a vapor  se expandieron rápidamente a todos los rincones de Europa.

Finalmente el Capitalismo Monopolista- Financiero  iniciado en el siglo XX, va a tener en el sistema bancario,  grandes corporaciones financieras y en el mercado globalizado las llaves maestras del desarrollo capitalista. Podemos decir que este período está en pleno funcionamiento hasta la actualidad.

Gran parte de los  lucros y el capital en circulación del mundo pasa por el sistema financiero. La globalización permitió que las grandes corporaciones produjeran  productos en diversas partes del mundo, buscando la reducción de costos a  extremos, dando preferencia a las regiones donde el costo de mano de obra es más barato. Estas empresas, dentro de una economía de mercado, venden estos productos para diversos países, manteniendo un comercio activo de grandes proporciones. Los sistemas informatizados hacen posible  la circulación y transferencia de valores en tiempo casi real. A pesar que las industrias y el comercio continúan  lucrando mucho dentro de este contexto, podemos decir que los sistemas bancario y financiero son los que más lucran y acumulan grandes capitales en la realidad económica actual.

En el mundo occidental, desde la década de los 40, en diferentes países se comenzó a legislar sobre el salario mínimo a  pagar a los operarios y trabajadores. Se supone que el salario mínimo debe cubrir las necesidades básicas (alimentación, vivienda, educación,  salud, entretenimiento, vestuario, higiene, transporte y previsión social) del  trabajador y su familia. Las leyes también contemplan el reajuste periódico del salario mínimo para preservar el poder adquisitivo del trabajador. En teoría el salario básico es fijado por el gobierno, basándose en complejas fórmulas y estadísticas sobre el costo de vida, crecimiento del PBI y el nivel de inflación. Sin embargo como todo en la compleja realidad política económica y social esta basada en los grandes y reales intereses de poder detrás del aparente poder del Estado; son los grandes grupos económicos financieros que dictan las pautas para mantener ese salario básico lo más reducido posible y adecuado a sus objetivos de obtener mayores lucros y ganancias. Y para conseguir ello, ese poder es capaz de todo, inicia intrigas internas, provoca conflictos, y “paga” bien a la burguesía encargada de la administración del Estado.  Al final el gran capital va a donde gana más y paga menos por la mano de obra y por las materias primas.

La gran pregunta histórica y cíclica vuelve a aparecer: ¿Hasta cuando  el pueblo  asalariado del tercer mundo estará  condenado a las actuales condiciones de remuneración por su trabajo?.  ¿Aprenderemos a vivir sin la ilusión de los lujos del primer mundo?,  dicotomía del desarrollo y la pobreza  honesta. Y a nosotros integrantes de la clase media ¿Nos interesa saber más de este asunto?, ¿El pueblo puede vivir con  dignidad con un salario básico?, Ud. sabe ¿Cuánto es el salario básico en su país o región?. ¿Cuáles serían sus propuestas para salir de esta situación?, Hay muchísimas cosas más sobre la intrigante y a la vez fascinante política que el pueblo tiene que comprender  para descubrir cuales son las baluartes que le permitan salir de esta cruda realidad.


lunes, 25 de julio de 2011

NUEVAS PERSPECTIVAS PARA LA EDUCACIÓN POLÍTICA

Desde la antigüedad los griegos, inventores de la democracia ya vislumbraban la necesidad imperiosa de la educación política del pueblo, para que la democracia pueda ser viable. La etimología misma de la palabra ya lo dice todo, “gobierno del pueblo”, ¿Cómo es posible que el pueblo se gobierne si no conoce y participa activamente en el funcionamiento del sistema?
Después de la Revolución Francesa  donde el absolutismo de las monarquías fue derrotado y la democracia  enarbolada como el mejor producto de la evolución  del hombre civilizado, esta fue  adoptada continua y paulatinamente por los países del globo durante  más de 200 años, para asegurar la convivencia pacífica y desarrollo de los pueblos.
La educación política del pueblo generalmente no fue tomada en cuenta por los gobiernos que en su  mayoría son controlados por  grupos oligárquicos  para cuidar de sus propios intereses económicos y perpetuación en el poder, a quienes no interesa la preparación de las masas para su participación efectiva en el ejercicio del poder.
En nuestra realidad latinoamericana, es muy fácil darse cuenta  porque los gobiernos no se interesan por la educación política del pueblo a pesar de que las tasas de analfabetismo son cada vez menores y el avance tecnológico de las comunicaciones es deslumbrante. El mensaje que llega de arriba para el pueblo es que basta ir a votar en las elecciones y los candidatos ganadores se encargarán de lo demás, del “bien común??”. Esto ha dado como resultado la aparición de una serie de caudillos autócratas y gobiernos de fachada que han instituido la felonía y corrupción como  formas de actuación normales. Las insatisfacciones del pueblo en lo que respecta a sus gobiernos no necesitan de mas discusiones, porque ellas son tan evidentes y constatadas todos los días y en todas las formas de usurpación de los intereses públicos, dejando de  lado la ética y valores  de una supuesta civilización democrática del siglo XXI.
El porcentaje reducido de la población que algo entiende o se interesa por  política, no tiene como hacer respetar sus necesidades o iniciativas. Porque las elecciones se ganan en última instancia por la cantidad de votos de la gran masa del pueblo. Allí aparece el mito o la creencia que “la voz de Dios es la voz del pueblo” y nos conformamos con los resultados de la votación que decide el pueblo, la masa que se deja encandilar, seducir por discursos y promesas de grandes cambios, que poco después son olvidados por los gobiernos. De esta situación cíclica e histórica no tenemos como salir, porque los gobiernos hacen las leyes conforme a sus intereses. El pueblo no dispone de mecanismos de control eficaces y efectivos para sus gobiernos, a fin de  poner coto a las malas artes de gobierno.
Ante esta situación endémica de crisis del tipo de democracia que se nos impone practicar,  proponemos una  tesis para viabilizar la educación política del pueblo, cuya iniciativa se origine en las necesidades del propio pueblo, a través de la creación de “comunidades de aprendizaje” que utilicen los medios de comunicación más adecuados para cada caso, especialmente internet.  Creemos que este esfuerzo en educación política  del pueblo hará cambiar nuestra visión del mundo, de nuestros países y nuestros gobiernos. Así conseguiremos educar a nuestros hijos en una nueva perspectiva política de participación ciudadana que garantice la producción de nuevos líderes más honestos, eficientes, eficaces, con valores e identificados con el bien común de sus comunidades.
Todos podemos aprender de la interacción y opiniones de todos y cada uno de los ciudadanos comunes y corrientes. La tecnología actual ahora sí lo permite, las redes sociales, los chat, skype, y diversos otros medios de comunicación, de los cuales debemos sacar provecho para que el pueblo se una en sus ideales de paz y prosperidad.  Y Ud. que opina??  Pensar positivamente sobre estos grandes problemas políticos de nuestra comunidad local, nacional y global ya es un gran comienzo. Eduquémonos  para participar en política. Comencemos haciendo algo concreto a este respecto. No dejemos que los políticos sigan haciendo de las suyas. Esto será el inicio de un nuevo amanecer, de una nueva cultura de paz y democracia  latinoamericana.


domingo, 17 de julio de 2011

CARTAS DEBAJO DE LA MESA

A diario todos somos testigos de cómo actúan las fuerzas políticas en cualquier comunidad o país. Si nos detenemos a analizar un poco estos acontecimientos,  comprobamos una gran cantidad de casos de corrupción, esquemas o planes muy bien montados y encubiertos para continuar ejerciendo el poder o disfrazar los verdaderos motivos de ilícitos u oscuras intenciones. Muy pocos políticos van a reconocer las verdaderas intenciones que tienen detrás de sus actos y palabras de balcón. Siempre habrán promesas,  verdades a medias o mentiras infames a la cuales ya nos tienen muy acostumbrados. Una razón más por la cual muchísimos ciudadanos ya no quieren participar en la discusión y  práctica política. Perdimos nuestra capacidad de indignación y protesta, los políticos nos tienen hipnotizados, paralizados.
La política tiene una característica muy importante a ser considerada en nuestros análisis, se trata de la dualidad de las cosas, que esta presente en la mayoría de fenómenos en que se envuelve el ser humano. Esto significa que en toda actividad del hombre conviven en constante conflicto el mundo de las ideas, de los valores y el mundo real de los hechos. Lo ideal se refiere al como deben ser las cosas según la cultura,  valores y principios de la sociedad. Los hechos muestran  el como son las cosas en la cruda realidad. El hombre político también no puede apartarse de esa dualidad, así como existe el día y la noche, el hombre tiene valores positivos muy admirables y sublimes, pero  al otro lado de la medalla están latentes  las raíces de su malignidad. Esto debe quedar bien claro, cuando queremos explicarnos el porqué de las actitudes del hombre político, del hombre público o de  algún gobernante. El hombre por naturaleza tiene una gran pasión por satisfacer  sus propios intereses, es engañador a tal punto que el mismo es capaz de mentirse y es violento que nadie puede prever el tipo de reacción que va a tener ante situaciones imprevisibles.
Si entendemos bien estas raíces de malignidad que están latentes en todos y cada uno de los seres humanos, podremos explicarnos el porqué actuaron y actúan los  hombres públicos de poder en el pasado histórico y en la actualidad. Una gran mayoría solo cuidan de sus propios intereses y conveniencias subalternos al bien común de la sociedad que los eligió.
Ante esta cruda realidad, Las sociedades más evolucionadas han ido descubriendo conceptos y prácticas que se oponen y  limitan los efectos de esa “malignidad” que traen inmersos las acciones del hombre público. La búsqueda y mantenimiento de la Paz se contrapone a la violencia, Los derechos del hombre a las pasiones e intereses individuales, y los Gobiernos públicos con origen en una democracia transparente  a las ideologías, engaños y opacidad del poder. Cabe señalar que esos tres ideales son inter dependientes entre sí. Es decir los tres juntos son garantía de un buen gobierno sometido a un alto nivel de control y consenso y que sea capaz de substituir la fuerza física del poder por la persuasión.
Estos ideales no pertenecen a un mundo trascendente, eterno y perfecto, ellos nacen  de las propias necesidades, problemas, e insatisfacciones  del hombre en su condición de vida, surgen por la tanto de la cruda realidad. Es de esa misma cruda realidad que deben de salir las soluciones a los grandes problemas de la sociedad civil.
Sócrates el gran filósofo de la antigüedad hace mas de 2400 años ya decía que la democracia solo será eficaz en un pueblo educado. Invito cordialmente a Uds. A reflexionar sobre nuestro destino político y vamos a coincidir que muchos de los males de nuestra sociedad se deben a la escaza educación y participación del pueblo en política. El bienestar del pueblo, las masas, son la única razón de ser de cualquier buen gobierno, y para exigir nuestros derechos tenemos que crear una cultura de participación política en la ciudadanía. Comencemos por nosotros mismos, en casa a  discutir y crear conceptos propios en esta materia. Dejemos de lado el temor de participar, aprender y conocer de política. La política es muy necesaria para administrar el poder y hacer posible la convivencia humana decorosa en sociedad.  Por eso es muy importante dedicarle a la política y participación ciudadana un buen tiempo en nuestro diario quehacer.

lunes, 11 de julio de 2011

¿PORQUÉ DEBEMOS INTERESARNOS EN POLÍTICA?

La Política es un fenómeno muy importante que acompaña a la humanidad desde sus orígenes y aparece como un duende en una variedad de formas, con una gran influencia en la organización y funcionamiento de la sociedad. Pero que, infelizmente por las desviaciones de su verdadero rol por causa de la inconsciencia  e intereses encubiertos del propio hombre político, la llevaron al  descrédito generalizado en la sociedad.
Cuando el hombre comienza a convivir en pequeños grupos,  clanes, o algún otro tipo rudimentario de organización, es porque se da cuenta que solo y aislado no podía sobrevivir a las condiciones  adversas del tiempo, clima y a los ataques de otros  hombres y animales físicamente más fuertes. Por ello el motivo vital para ejercer la fuerza es justamente la defensa y protección de la vida de las personas, una vez asegurada su existencia, el hombre pudo preocuparse en  su desarrollo, diversificando sus actividades, ocupaciones, aptitudes  y cualidades que  le permitieran a su vez, mejores condiciones de vida.
Poder viene de Fuerza, energía, cuya administración y ejercicio son necesarios para mantener el orden y proporcionar seguridad a los más débiles y posibilitar la convivencia y desarrollo de los seres humanos en sociedad. Política es el adjetivo de “Polis” y esta asociado al término Estado producto de  la   evolución y modernidad de la sociedad para asegurar su sobrevivencia.
La historia de las civilizaciones del hombre, nos revelan que la fuente y origen del poder procedían de mitos y divinidades, los que  legitimaban la existencia de gobiernos absolutistas, donde las grandes masas, entregaba su lealtad, fuerza, trabajo y libertades a cambio de protección y la posibilidad de vida insipiente sin mayores perspectivas. La política  evolucionó por causa de diferentes corrientes de pensamiento y grandes enfrentamientos del pueblo contra  gobiernos abusivos y tiranos. La Revolución Francesa  marca el hito de la creación del Estado, como depositario del Poder para viabilizar la convivencia de las sociedades en paz y armonía.
El Poder generalmente ha estado y aún esta en manos de elites de intelectuales, grupos de poder económico, políticos y algunos improvisados que por esas cosas de la vida llegan a ejercer el poder político con el consentimiento democrático del pueblo. El  ciudadano actual en nuestros “países en desarrollo”  se ha substraído a la acción política por diversas razones personales y por influencia o interés de los propios políticos, dejando que el aparato de gobierno  haga y deshaga con los intereses del pueblo. Se dice que la democracia y la división de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) iban a limitar los excesos de poder; sin embargo estos se han venido desvirtuando y corrompiendo  poco a poco, hasta llevarnos a  la actual situación de inercia e incapacidad de reacción a las afrentas y abusos del poder contra los intereses del pueblo.
Si el pueblo no reacciona positivamente frente a esta endémica situación de abusos y engaño tras engaño, las cosas poco o nada van a cambiar. Los cambios de gobierno no garantizan que nuestra situación vaya a mejorar. Lo que tiene que cambiar es la actitud del pueblo frente a la política. El ciudadano debe de dejar de ser un actor político pasivo, que solo se recuerda de la política en época de elecciones y cuando solo sus intereses personales son mellados. Creemos que el ciudadano común y corriente tiene que interesarse mucho más en informarse de la buena política, saber entender los que hay detrás de las propuestas de los políticos y no dejarse engañar y comprar su voto. Y para ello es necesario revisar la historia política del país, construir  e internalizar conceptos claros sobre valores, objetivos e intereses  nacionales, identidad nacional,  formas de gobierno, formas de participación e inclusión ciudadana  etc.
Si deseamos cambiar el curso de nuestra historia tenemos que pasar de actores o espectadores pasivos a ciudadanos con atribuciones políticas activas, interesados y educados  en política. Así podremos proponer  nuevas ideas, estilo de vida adecuado a nuestra realidad y formas de acción para superar nuestros males sociales. Si no los políticos seguirán haciendo de las suyas.
Mucha gente se cansa y no quiere saber nada de  temas políticos por sus propias razones. Sin embargo los invito a leer un poco de historia política y verán que sin la acción de la política, no sería posible la vida en sociedad en relativa paz. La política  es indispensable y no debería ser un mal necesario, su ejercicio y entendimiento debería ser de alta prioridad para  todo buen ciudadano. Si esto es bien entendido, entonces tendremos que pensar en enseñar  adecuadamente la buena política a los niños desde  temprana edad, para asegurarse que tendremos buenos ciudadanos y líderes políticos en las próximas generaciones.  Es la única forma de garantizar nuestra existencia como Nación civilizada en el futuro.

sábado, 9 de julio de 2011

EL GRAN SUEÑO...comienza aqui...

“Sueño con el paraíso en la tierra, con seres humanos más civilizados, viviendo todos en paz, armonía, en una democracia justa transparente y participativa, con líderes honestos y comprometidos con el bien común”.    Julio Loaiza

Luego de una  reflexión consciente sobre  la  caótica realidad socio económica  y moral en la  que vivimos la gran mayoría de  seres humanos en el planeta, especialmente  los habitantes de países  “pobres”, damos inicio a este fórum abierto y transparente, donde los ciudadanos comunes y corrientes  trataremos temas relacionados a esa compleja realidad, la política que la modela y la búsqueda de propuestas a nuestros grandes problemas. Procuraremos el cambio de actitud del pueblo frente a los abusos del Poder detrás de los gobiernos que nos han sometido a profundas desigualdades materiales y culturales utilizando la actual democracia desvalorizada.

Creemos que cualquier iniciativa de cambio en la sociedad en que vivimos, tiene que partir de la toma de consciencia de esta cruda realidad por parte de todos y cada uno de sus miembros. Esto nos facilitara esclarecer nuestro destino, establecer objetivos y asumir actitudes inteligentes en provecho de las grandes mayorías. El hombre actualmente dispone de las mejores tecnologías de toda su historia, creemos que ello facilitará decididamente su participación activa en la toma de decisiones. Para que esto sea factible, tenemos que prepararnos, estudiar, educarnos y actuar. Esta actividad de concientización e intercambio de opiniones ya es un buen comienzo.

Todos los ciudadanos con fe en el potencial del pueblo, estamos  invitados  a participar activamente en este complejo y difícil cometido. Creemos que no solo basta conversar en rueda de amigos, criticar y quejarse de nuestra situación, del gobierno, de las trasnacionales etc. etc. Vamos a iniciar el auténtico gran cambio  informándonos, investigando, educando a si mismo,  a nuestros hijos, familiares y a nuestra comunidad sobre las grandes ventajas de participar activamente en política bien entendida para alcanzar aquel mundo que todos soñamos.