Translate

lunes, 22 de octubre de 2012

A QUÉ SE DEBE LA INACTIVIDAD POLÍTICA DEL PUEBLO ?



          Observamos con preocupación  la reducida participación ciudadana en las comunidades municipales y nacional,  el estado de inconformismo y desesperanza en que vive gran parte de la población. Esta situación nos inspiró a investigar esta parte de la vida cotidiana pública de la población donde las grandes mayorías no están satisfechas con los modos de gobernar de sus representantes electos. Los casi 200 años de existencia que tiene la República parece que no fueron suficientes para construir una democracia real con valores cívicos y políticos necesarios para construir una civilización más humana, justa y equilibrada. Todos los días en grandes sectores de la población y el gobierno, hay niveles inaceptables de corrupción en detrimento de los intereses públicos, poniendo en alto riesgo la calidad de vida y la paz en la que debería vivir la sociedad actual y las generaciones futuras.

          En este contexto, las personas, los ciudadanos, tienen un papel pasivo, limitándose a revisar, discutir y quejarse en pequeños grupos, sin por lo menos conseguir la atención del gobierno, porque han perdido la iniciativa, la fuerza y ​​el poder para hacer valer sus derechos prescritos en el contrato social que dio origen a la República. Por otra parte, constatamos que la participación activa de las masas y la sociedad en  política es muy baja, tanto en los distritos, en el nivel regional o nacional. Al parecer, esto se debe a dos razones combinadas: por puro desinterés de la población o la falta de conocimientos sobre el juego político nacional.

           Por estas razones tratamos de indagar sobre estos temas, además de confirmar la presunción de vacío o la falta de una auténtica educación cívica  política de la ciudadanía como una condición estructural que asegure su participación consciente, activa y permanente en tareas de  política local y nacional.

          Las reflexiones arriba señaladas nos permiten sugerir algunas iniciativas para reinventar la política educativa en toda la población nacional a fin de asegurar o al menos facilitar el ejercicio democrático y transparente del poder en el Estado. Hay algunos principios y valores que el Estado procura difundir y promover en la sociedad y que son contempladas en la ley, tales como  transparencia, imparcialidad,  igualdad y  gestión participativa, pero que la falta de control por parte del gobierno o de la propia población conduce a monopolizar en la clase política las decisiones más importantes  que afectan a la administración pública y que generalmente son en provecho de los intereses de pequeños grupos de poder.

             El foco principal de nuestra atención se orienta a la educación cívica política y  de participación ciudadana en los niveles primario y secundario de educación, en el contexto de una democracia directa como principal herramienta para la inclusión de la población en el proceso político democrático de la sociedad nacional. Por lo tanto nuestro objetivo es despertar el interés y la participación de la ciudadanía  en el proceso político de la sociedad a través de la toma de consciencia del papel importante y trascendental que debería tener el ciudadano común y corriente dentro de la estructura política y el funcionamiento del Estado.

          Consideramos que una adecuada educación cívica política será  uno de los facilitadores que asegure un cambio de actitud definitiva de la población,  que lo impulsará a participar efectivamente en la toma de decisiones políticas más importantes en el contexto de una sociedad que se permite interactuar dentro de un ambiente de auténtica democracia­, a fin de garantizarse un futuro digno para todos y una sociedad cada vez más humana.