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martes, 29 de mayo de 2012

EDUCACIÓN DEL PUEBLO, VACUNA CONTRA LA CORRUPCIÓN


          Todos los días nos enteramos de nuevas formas de burlar la confianza y  esperanzas que deposita el pueblo en sus representantes y gobernantes de los diferentes estamentos del Estado. Los espacios noticiosos diariamente se llenan con denuncias e informaciones de diversos casos de corrupción sistemáticos, a los cuales el pueblo asiste desde sus locales de trabajo o el hogar como si fuese un circo romano, para ver de que forma actúa  la Ley ejercida por el propio poder público que dilata los resultados hasta el olvido. Ya estamos tan acostumbrados a este tipo de afrentas que  muchos ciudadanos parecen estar vacunados contra la indignación, estamos perdiendo o ya  perdimos el sentido ético del manejo de la cosa pública y el Estado. Esto no es  novedad, todos lo sabemos, convivimos con una delincuencia formal del aparato estatal que atenta contra los intereses socioeconómicos, las bases morales de la sociedad y un futuro digno para todos los compatriotas. Pregunto, si este es el tipo de sociedad que deseamos dejar a las futuras generaciones?

          Nuestra diaria preocupación como ciudadanos comunes y corrientes de la calle, debería centrarse en pensar, meditar y actuar sobre estas cuestiones fundamentales de la vida en sociedad, sobre la permanencia y vigencia de un Estado digno y civilizado. ¿Qué podemos hacer nosotros los ciudadanos frente a esta plaga  endémica de corrupción de nuestra sociedad?. Pasamos mucho tiempo tratando de explicarnos el porque llegamos a esta situación tan desastrosa que aparentemente no tiene una salida pacífica y democrática. O es que vamos a esperar que la fruta se pudra totalmente para que la violencia de las masas enarbolen sangrientas banderas revolucionarias, de la misma forma que ya sucedieron en otras realidades y épocas. La historia aquí tiene un papel pedagógico fundamental que alerta a los pueblos sobre la naturaleza dual del ser humano.

          Estoy convencido que tenemos que dar fin a este sistema actual de gobierno pseudo democrático, en el cual la participación del Pueblo se reduce tan solo a votar en elecciones, de cuyos resultados somos presos o maniatados por períodos sucesivos de gobierno, porque muchos de los representantes electos no tienen capacidad moral ni intelectual para interpretar las reales necesidades y aspiraciones del Pueblo. Los diferentes gobiernos de todas los tintes han traicionado al Pueblo y han convertido a nuestra Patria en una oligarquía sin escrúpulos, donde los negocios públicos son concebidos al puro estilo de la "cosa nostra chola". No ganamos nada culpando a personas o grupos, tenemos que entender de una vez por todas que el sistema de gobierno fue viciado y es obsoleto para el mundo moderno y globalizado en que vivimos.

          El país desarrollado con un  futuro diferente que tanto nos prometen gran parte de los políticos jamás llegará, porque ellos no tienen cualidades morales, verdadera  vocación de servicio, honestidad y responsabilidad social con los  gastos públicos.

          El Pueblo es el único soberano  y la razón de existencia de un Estado según consta en el contrato social de su creación, la Carta Magna. Para hacer respetar nuestros auténticos derechos, el Pueblo tiene que educarse, informarse, aprender a pensar, a incluirse en el mundo digital, a recuperar su capacidad de indignación, a dar su opinión, a protestar pacíficamente y a participar activamente en los asuntos públicos de la administración del Estado.
          Tenemos certeza que orientar los esfuerzos de los pocos  líderes honestos y conscientes que aún existen en el país hacia una auténtica educación política del Pueblo, puede ayudar mucho en revertir esta caótica situación. Va a tomar algún tiempo sí, pero es peor que continuar indeterminadamente tan solo en la fácil postura del comentario rutinario, la crítica y quejas al viento.  Al fin y al cabo, lo que no puede dejar de admitir el Pueblo es que los políticos que están en el gobierno son elegidos por el propio Pueblo y es de ese mismo pueblo de donde salen las clases  gobernantes. Entonces, El Pueblo tiene el tipo de gobierno con políticos fracasados y deshonestos porque así lo  merecemos. Por lo tanto es el propio Pueblo que tiene que cambiar, procurar una profunda mudanza de valores y paradigmas a través de la educación, adoptando y cimentando nuevos valores y principios  que nos permitan convivir en paz, armonía y bienestar general. Debemos generar una cultura basada en el trabajo digno, en la solidaridad y el respeto  a nuestros semejantes e instituciones.

           Estamos decididos a ayudar, colaborar y participar en campañas educativas en provecho del Pueblo tendientes a superar esta caótica realidad de nuestra sociedad. Así mismo estamos estructurando una iniciativa de educación cívica  política y de participación ciudadana a distancia para  el Pueblo, de la cual daremos noticias oportunamente. Y Ud. estimado compatriota, que piensa a este respecto?. Porqué no ensaya en dar su propia opinión o tal vez tenga otras soluciones, anímese!, siempre podremos dialogar virtualmente y construir juntos el conocimiento y experiencias que el Pueblo necesita, gracias a las fantásticas posibilidades de comunicación que ahora permiten las modernas tecnologías de información y comunicaciones, como el chat, fórum, e-mail, redes sociales, ambientes virtuales de aprendizaje, web conferencias, etc. que facilitaran definitivamente una administración del Estado más transparente basada en una democracia directa, a condición de nuestra participación efectiva en el cumplimento de las obligaciones fundamentales de todo buen ciudadano.

domingo, 6 de mayo de 2012

PERSPECTIVAS POLÍTICAS DE NUESTRA HISTÓRIA


En la actualidad el mundo vive  en una "aldea global", como resultado de toda una serie de acontecimientos fascinantes que han tenido lugar a lo largo de la historia de la humanidad. La cantidad de información de la historia del hombre y sus civilizaciones es fascinante, abundante e interminable para ser conocida por una sola persona, por lo que  seleccionamos solo aquellas partes  que nos pudieran dar una mejor visión de  los acontecimientos más importantes que  cambiaron el pensamiento del hombre, sus ideas y la vida en sociedad a lo largo de su historia.

Los rasgos que mejor caracterizan esta evolución permanente y continua del género humano es la marcada necesidad de vivir en grupos,  inmerso dentro de una sociedad, para facilitar su propio sustento y defenderse de las amenazas de la naturaleza y poco después del propio hombre con sus intereses y ambiciones de todo tipo e intensidad.

Las amenazas de la naturaleza  que terminaban con la vida de muchas personas, territorios y ciudades enteras, no tenían cómo explicarse. Esta realidad dio lugar a un sin número de mitos y el culto a diversos dioses quienes podrían a calmar la furia de la naturaleza, que en la época se pensaba eran respuesta de los dioses a los pecados del pueblo. Conforme iban apareciendo explicaciones científicas y descubrimientos sobre el origen de estos temores, miedos y sentimiento de culpabilidad, el hombre se permite mirar para sí mismo, en su interior, en la búsqueda de respuestas a los diversos fenómenos naturales que lo amenazaban  y  así alcanzar una espiritualidad más acorde con la realidad del universo, conquistando un sentimiento de libertad frente a la vida.

La convivencia en sociedad implica la comunicación entre las personas que forman parte de un grupo y este con otros grupos. Esta necesidad imperiosa de los seres humanos por comunicarse, lo ha llevado a desarrollar y usar todo tipo habilidades, tales como; gestos, lenguaje, formas escritas, impresiones y diversas tecnologías de comunicación, etc.. Estas habilidades comunicativas se extienden a la enseñanza y  aprendizaje de conocimientos, donde quienes sabían algo enseñaban a quien no sabía, costumbres, hábitos, procesos, conocimientos y tecnologías que faciliten su desarrollo.

El conocimiento más refinado e intelectual del hombre, en un principio estaba reservado solo para las clases privilegiadas de las sociedades, líderes del gobierno y el clero. En la edad media la transmisión de conocimientos era un monopolio del clero y sólo con la invención del libro, comienza a democratizarse el conocimiento.

En general, el pueblo, la gran mayoría de las sociedades eran empleados como trabajo brazal en grandes proyectos que hicieron posible la acumulación de riqueza y poder por imperios, monarquías y reinos. Estos no recibían ninguna educación más allá de la instrucción necesaria para el uso de la mano de obra servil que cumplían. Cuando el hombre consigue cambiar su visión heliocéntrica del mundo, se da cuenta de que podía alcanzar un nivel más alto en su existencia por sí mismo, y que para ello necesitaba ser educado para mejorar su condición de ser humano.

Con esa nueva visión del mundo, el método científico y la democratización de la educación el hombre poco a poco consiguió colocar a disposición de la sociedad, grandes avances tecnológicos que van reemplazando casi todas las partes del cuerpo humano, con sustituciones tecnológicas fantásticas que hacen su vida cotidiana más confortable  y segura.

"Ninguno de estos profundos cambios alteró la voluntad, la ansiedad y el deseo humano, por  libertad o comodidad. Tantos triunfos de la ciencia y  tecnología fueron superficiales. Era más fácil, en esta era de la producción en masa, tanto dentro como fuera de la ciudad, satisfacer al estómago que a la mente. Era más fácil de dominar las enfermedades que dominar el comportamiento humano y poner fin a las guerras". (BLAINEY, 2008, p. 341)

Desde la declaración escrita sobre los derechos humanos y del ciudadano en la Revolución Francesa de 1789, a través de otras declaraciones de las Naciones Unidas, poco después de la Segunda Guerra Mundial. El hombre continúa sus luchas, sus guerras en diferentes niveles y escenarios a fin de reivindicar sus derechos "teóricos" de doble aspecto,  morales (derechos naturales inalienables) y políticos (condiciones para el ejercicio de los derechos naturales e individuales), que han dado lugar a la aparición de un nuevo concepto de Estado, de pueblo,  del estado de derecho democrático y nacional.

El mundo actual se ha convertido en una realidad mucho más compleja, de difícil explicación y pronóstico, debido a su enorme crecimiento y desarrollo desmesurado en todos los campos de la actividad humana, generando enormes diferencias sociales y económicas. Donde  fuerzas casi invisibles intentan dominar la voluntad y los deseos del hombre, tornando  imprevisibles las reacciones de los pueblos. Hoy más que nunca, existe la posibilidad de que  un solo ente ejerza control indirecto o total del mundo entero, en la medida que las tecnologías de la guerra, comunicaciones y  transporte lo permitan.