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viernes, 18 de noviembre de 2011

EDUCACIÓN CIUDADANA EN TIEMPOS DE LA INTERNET

Cuando reflexionamos sobre la historia de las civilizaciones, facilmente podemos darnos cuenta que el pueblo, la gran masa, fué dejada a un segundo plano en el conocimiento y  participación efectiva en las intrincadas relaciones políticas de un país. Así gradualmente el pueblo fue perdiendo el interés en los asuntos de gobierno. Los detentores del poder en los gobiernos democráticos a lo largo de la historia han preferido restringir la participación ciudadana en materia política, para poder perpetuar el  sistema de gobierno. Nuestra actual cultura política simplemente se reduce a algunas discusiones, reclamos, preparativos pre-electorales y asistir a elecciones una vez a cada 4 o 5 años,  y luego partir para casa sin la posibilidad posterior de participar activamente en la fiscalización y  optimización de las políticas que afectan a la sociedad en su conjunto. 

El pueblo poco a poco fué inmobilizado, temeroso de participar en política, por la forma como se legisla a favor de mantener el statu quo de los asuntos de gobierno y el ejercicio del poder público. Normalmente se dice que el pueblo no tiene capacidad intelectual de decidir y participar directamente en los asuntos políticos que le competen, y por ello debe sujetarse a los designios y "errores" de los pocos representantes que legislan, ejecutan y administran. Resultado de esta situación  endémica, la gran mayoría de los ciudadanos se encuentran desilusionados con la forma de ser gobernados y la gran corrupción que ha generado y permite el sistema democrático actual.

Es de esta situación de desesperanza que nace la urgente necesidad de cambiar los esquemas de gobierno y las relaciones del Estado con la ciudadanía para terminar con la  "tiranía de la propia democrácia". ¿Qué  falta para que se de este cambio?. Tenemos  certeza que  falta que el PUEBLO se auto eduque y organice políticamente con la ayuda de las modernas tecnologías de información y comunicaciones. Entendemos que van aparecer gran cantidad de excépticos, como los hubieron antes de la Toma de la Bastilla. Aquella toma fue un triunfo del pueblo sobre la tiranía de la monarquía, y la humanidad pudo desarrollarse y crear mejores condiciones de vida.

Estamos viviendo una  verdadera revolución tecnológica jamás vivida en la historia del hombre, la internet  ahora nos permite estar mas conectados y unidos que nunca antes. Creo que la bola del cambio definitivo que vise un futuro diferente para la humanidad, ahora está en la cancha del propio pueblo, caso contrario seguiremos lamentandonos de los malos manejos de los gobernantes, legisladores y administradores de justicia. El Pueblo, los ciudadanos, debemos recuperar nuestra posición protagónica en él manejo de los asuntos públicos que nos incumben y afectan. Los niños y jovenes desde el hogar y la escuela deben ser formados y criados en una cultura de participación y solidaridad ciudadana que garantice una vida digna en paz y armonía.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

ESTA CAMBIANDO EL PARADIGMA DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA

La democracia es uno de los valores más preciados que la humanidad conquistó a lo largo de su historia, la misma que le ha permitido organizarse, llegar al nivel de desarrollo alcanzado, convivir en paz, con justicia y libertad y así poder resolver las dificultades y divergencias que se derivan de la convivencia en grupos sociales. La historia nos muestra que ni siempre este es el sistema más perfecto, a menudo encontramos vacíos y vicios que requieren ser continuamente perfeccionados. Pero de lo que sí estamos conscientes es  de que la democracia es la mejor forma de organizarse y convivir dentro de una sociedad civilizada que apunta al desarrollo integral de la sociedad.
En la búsqueda continua de ese desarrollo y perfeccionamiento de la sociedad  democrática, donde el Pueblo es el principal protagonista y el fin supremo de cualquier organización humana, se requiere cada vez más de la participación de todos y cada uno de los ciudadanos.
En las bibliotecas y ahora en el cyber-espacio existe una inmensa cantidad de literatura política, donde los intelectuales entendidos en filosofía y ciencias políticas discuten sobre la conveniencia o  no de una participación más directa del Pueblo en la toma de decisiones sobre los asuntos públicos del poder político y que le afectan directamente, porque las leyes concebidas y aprobadas por los representante elegidos  van a tener que ser  cumplidas por el  propio Pueblo.
Los que de alguna manera muestran escepticismo en el funcionamiento de una sociedad plenamente democrática, alegan que el pueblo no está preparado para gobernarse a sí mismo. Hay quienes creen que el Estado debe someterse a una tecnocracia donde los técnicos (sociólogos, juristas, militares, economistas etc.) manejen la compleja realidad como un laboratorio de pruebas; otros creen que  los partidos políticos son los únicos que pueden traducir las necesidades del pueblo en propuestas de gobierno y otros aún creen en la necesidad de un caudillo mesiánico que solucione todos los problemas de una vez y rápido, reivindicando al pueblo de su actual estado de subdesarrollo.
Debe quedar muy claro que la humanidad en la actualidad dispone de una invalorable cantidad y calidad de información y conocimientos acumulados a lo largo de su historia y que pueden ser muy útiles para la toma de mejores decisiones que garanticen el desarrollo armónico y la solución de los problemas más endémicos. Ejemplos positivos de esas iniciativas ya se están dando en los EEUU, donde al pueblo se le está dando la oportunidad de participar en la solución de serios problemas burocráticos del Estado (ver Oficina de patentes USA). ¿Quién mejor que el propio pueblo puede conocer mejor su propia realidad? Las grandes soluciones están en el propio pueblo, porque son ellos mismo quienes van a colocar en práctica las decisiones y leyes aprobadas.
Cuando cualquier ciudadano observa y analiza históricamente el comportamiento del Pueblo en nuestras sociedades latino americanas, nos damos cuenta fácilmente de la poquísima participación del pueblo en la toma de decisiones que políticamente lo afectan. Aprendimos a recordarnos del tema político solo en el tiempo de elecciones y luego de votar nos vamos a casa y nos olvidamos de lo que suceda. Solo cuando suben los precios o alguna ley nos afecta, salimos a protestar y reclamar. En los hogares, escuelas y en el barrio poco se aprende sobre política y participación ciudadana, aún no conseguimos entender de que si no discutimos y tomamos las riendas de nuestro propio destino en nuestras manos, son “otros” los que nos  seguirán gobernando indefinidamente de acuerdo a sus propios intereses y nuestros graves problemas seguirán creando infelicidad y desconfianza en el sistema democrático.
Es por ello, que no desmayaré en tratar de convencer al Pueblo, en la necesidad urgente de envolverse en las formas de política participativa, donde las opiniones y discusiones sobre temas de interés colectivo fluyan naturalmente, dando el debido valor  al respeto por las diferencias de opinión y al consenso como fuente inapelable de decisión colectiva sobre lo que conviene o no para el grupo humano o la sociedad en general.
Insisto en que ha llegado el momento histórico más oportuno para difundir y entrar a la acción en el tema de Participación Ciudadana, de esta forma poder reivindicar el protagonismo y soberanía del Pueblo en el contrato social, donde el Pueblo encomienda a sus representantes la administración del Estado con el único propósito de velar por la paz, desarrollo y bienestar del Pueblo.
Las nuevas tecnologías digitales de información y comunicaciones ahora sí permiten la educación cívica política del Pueblo en forma masiva, estrechando grandes distancias y lugares de difícil acceso; de tal forma que todos y cada uno de los ciudadanos asuman su responsabilidad y obligación de participar en los asuntos públicos de su comunidad, y así ser el autor de su propio destino. El ciudadano que no participa entrega su futuro a las manos de otros personajes ajenos y se convierte en un mero habitante más de la ciudad o comunidad donde vive. Una nueva visión constructivista de educación cívica política debe estar al alcance de los niños, para que aprendan desde pequeños el rol importante que deben cumplir como ciudadanos, los valores solidarios que se aprecian en la sociedad y la participación activa en todos los asuntos políticos de interés del Pueblo.
Amigos, los exhorto a tomar este asunto más en serio, pasar de las teorías a la práctica, al estudio constructivo, demostrar interés por lo que sucede en nuestra realidad, facilitar y valorizar la cohesión y solidaridad del pueblo, porque de nuestra actitud  actual va a depender el futuro de nuestros hijos, nietos y la permanencia en el tiempo de nuestra identidad como Nación en medio de una cultura solidaria de paz, prosperidad y orgullo de haber nacido en esta hermosa tierra del sol.

miércoles, 19 de octubre de 2011

PARTICIPACIÓN DEMOCRÁTICA DEL PUEBLO

Recuerdo desde la niñez que comentar de política en nuestros hogares, en el barrio o en la ciudad, era un asunto muy esporádico y evitado en las primeras tentativas de búsqueda de diálogo. No recuerdo haber tenido alguna orientación práctica de parte de la familia, la escuela o la sociedad en general sobre la curiosidad natural que despiertan los acontecimientos políticos de la vida en comunidad. Recuerdo bien poco  las clases de educación cívica y economía política  del colegio, los mítines y campañas electorales cada vez que se convocaban a elecciones, sin conseguir entender el trasfondo de las prácticas  y verdaderas intenciones políticas del momento.
Las mejores explicaciones que  podíamos conseguir los niños y adolecentes de los  adultos era: mejor  no envolverse en política, por razones de temor a la represalia del poder establecido, el desprestigio, abuso de poder y corrupción política que hasta hoy existen. Llegaban a nuestros oídos noticias de gente perseguida, presa o con serios problemas con el gobierno, por participar en las luchas políticas del país, sobre todo a aquellos que simpatizaban con las ideas comunistas y revolucionarias de la época. Recuerdo bien hechos que marcaron mi consciencia política como los ocurridos en los años 60 con la captura de Hugo Blanco, un agitador político que se levantó  contra el “régimen democrático” en la ceja de selva de Cusco.
En el medio militar en que me desarrollé solo se tocaba el tema político en cursos doctrinarios y en conversaciones muy privadas, sin despertar el gusto o el olfato crítico de la realidad política, al fin y al cabo la ley no lo permite. Solo a los 59 años de edad, después de recuperada mi condición de ciudadano y luego de una profunda reflexión sobre mi papel copartícipe en la sociedad, decidí entrar en esta cruzada por la educación y participación política del pueblo, sin tinte partidario alguno ni afán de figuración personal; tan solo con el único propósito de encontrar las verdaderas causas de nuestra endémica realidad socio económica. La verdad de todo este asunto es que ya me cansé de 110 años de la misma historia de  países “libres e independientes” y de que a los latinos nos sigan viendo  como una sociedad de incapaces del segundo o tercer mundo. Tengo la profunda convicción que siempre podremos cambiar el curso de nuestra historia al reinventar el tipo de política que hacemos o dejamos de hacer  actualmente los ciudadanos del pueblo.
La historia del hombre simple del pueblo, desde que decide vivir  en  grupos sociales, para protegerse, apoyarse, complementarse y colaborar mutuamente en su crecimiento y desarrollo socioeconómico y cultural, más o menos continúa hasta ahora con la misma hoja de ruta. Fueron los nobles, clero, intelectuales y filósofos quienes dictaban “el deber ser” y los políticos prácticos o emisarios, los que dirigían las acciones “el cómo hacer”. El pueblo  es quien vive las consecuencias de los actos de quienes ejercen el poder político que el pueblo les confía a través de su voto. Ese mismo hombre cuando comenzó a elegir a sus representantes, se conforma con el papel pasivo de asistir a las urnas para luego retirarse a su casa y olvidarse del asunto hasta las próximas elecciones, delegando sus plenos poderes a sus representantes, sobre quienes pierde su derecho de  control y fiscalización de los actos de gobierno.
Si deseamos realmente cambiar el devenir histórico político de nuestra sociedad, tenemos que comprender la esencia del porque es muy necesario e imprescindible la participación activa de todos y cada uno los ciudadanos en los asuntos públicos del Estado. Es el pueblo quien vive las dificultades naturales que existen o se derivan de la vida  en grupos sociales y es el propio pueblo quien debe buscar las mejores ideas, soluciones y colocarlas en práctica, para luego ir mejorándola conforme a las experiencias. Somos nosotros el pueblo que colocamos a prueba la legitimidad y eficacia de las leyes y normas de la sociedad. Es decir somos la razón de existencia de todas las organizaciones públicas, las que deben estar al servicio del pueblo y no al servicio de los intereses de algunos cuantos ciudadanos.
“La vida política de una sociedad es demasiado compleja y delicada para dejarlo en manos de un pueblo ignorante…”, este es el argumento más efectivo en el que se basan los políticos para continuar abusando del ejerciendo el poder en provecho propio y de espaldas al pueblo. Sinceramente pienso que la América Latina, ya esta viviendo el momento histórico y oportuno para salir de la situación de continuas crisis y evitar que nos sigan llamando de países inestables políticamente.
Tenemos muchas cosas a favor para que el pueblo comience a educarse en las nociones básicas y prácticas de la política de su comunidad y país. Uno de los grandes canales que va a permitir al pueblo reconquistar su verdadero lugar  protagónico en el juego político, son los nuevos medios de comunicación de tecnología digital que facilitan y hacen posible este tipo de comunicación a grandes distancias, abierta, no linear y horizontal. Donde todos podemos expresar nuestras ideas y opiniones con el debido respeto a la inteligencia humana. Ya existen las herramientas, los medios materiales, el conocimiento colectivo de la humanidad; sin embargo lo que esta faltando es la voluntad de las masas para atreverse a conocer  y participar activamente en el fascinante mundo de la política.
Se vislumbran tiempos mejores para la humanidad, en el cual todos tenemos la posibilidad de crecer y desarrollarnos con dignidad humana, (sean  los propios gobernantes, pueblo gobernado, burócratas, trabajadores, etc.), sin temores ni miedo de perder su posición, al final todos seremos ganadores de una vida satisfactoria  en comunidad. La finalidad máxima de toda comunidad política es el perfeccionamiento de sus miembros: las personas, de todas las personas y de cada persona. En ello, los valores de  solidaridad y transparencia en nuestros actos públicos juegan un papel importante que marcan la diferencia en los tipos de sociedad. No sigamos siendo meros espectadores del juego político de nuestros países, ya es hora de entrar a la cancha a jugar el gran partido de la historia que a  nuestra generación le toca enfrentar, en su búsqueda persistente de una sociedad, donde sea muy agradable vivir en paz y justicia.


miércoles, 5 de octubre de 2011

NUEVAS PERSPECTIVAS PARA UNA DEMOCRACIA DIRECTA

En los últimos 25 años se han desarrollado una serie de grandes innovaciones en las  plataformas digitales de procesamiento y difusión de  informaciones con grandes repercusiones para el mundo entero. El hombre ha producido y colocado en el ciber espacio mucho más información  en los últimos 10 años,  que lo producido desde su aparición en la tierra hasta mediados del siglo XX. Casi toda la sabiduría del género humano acumulada a lo largo de su historia, esta ahora a nuestra disposición a la distancia de un click en su pantalla, muy próxima y a  mano de quien se atreve a navegar inteligentemente en la web.

Esa ingente cantidad de información disponible, origina una aparente confusión y caos en la búsqueda y ordenamiento de la información que necesitamos para mejorar nuestra calidad de vida, pudiendo desanimar a muchas personas y gobiernos a incursionar en el uso de las herramientas que ofrece la web. Las nuevas y buenas ideas innovadoras se originan de la sinergia del caos, esta es una gran oportunidad que se nos presenta a la generación que esta ad portas a dejar su aporte cultural a la historia de la humanidad.
Las nuevas tecnologías de información, como  internet, redes sociales, teléfonos celulares, y el mundo digital,  están revolucionando radicalmente las formas de comunicarnos en los diversos campos de la actividad humana. El mundo político, no está lejos de ser influenciada por esta nueva realidad. Los paradigmas de difusión de las informaciones están cambiando, estamos pasando de la información vertical de arriba para abajo a la horizontal; de la hegemonía de 50 años de  televisión y  grandes periódicos comandados por los grandes grupos de poder que intermediaban y filtraban la información del gobierno a la ciudadanía, a la difusión de  informaciones directas a través de blogs, e-mails, redes sociales, Youtube etc. Todos o cualquier ciudadano del mundo  puede enviar y recibir información de doble vía, uno a uno, uno a muchos, muchos a uno, y muchos a muchos en pocos segundos y a cualquier distancia del planeta. Así intercambiamos opiniones e informaciones  que nos permiten estar siempre mejor informados sobre aspectos de interés público de la sociedad.
Estos hechos innegables, poco a poco van a tornar los procesos de la administración del Estado más eficaces y transparentes, mejorando las cualidades de nuestra democracia y permitir la participación activa de la ciudadanía en la consecución de los grandes objetivos de la sociedad. En un futuro muy cercano, el ciudadano será el actor principal en el que hacer político de la sociedad, en la medida en que las grandes mayorías de la población sea incluida digitalmente al flujo de los acontecimientos políticos. Los gobiernos actuales en nuestra América Latina, no podrán continuar gobernando a  puerta cerrada y de espaldas al pueblo. La transparencia y honestidad de los actos de gobierno se verán facilitadas por los sistemas de información en línea.
Para que esto suceda de la mejor forma posible y podamos subirnos al carro de las tecnologías informáticas, la ciudadanía tiene que estar preparada en las nociones básicas del juego político de la sociedad. Tenemos que asumir nuestra responsabilidad de participar efectivamente en la solución de los grandes problemas sociales. Solo los gobiernos y sus burócratas no disponen de toda la información, experiencia y capacidad de implantar los grandes cambios. Las iniciativas  y soluciones tienen que salir del propio pueblo. Es allí donde están “descansando” ejércitos de mentes brillantes y experimentadas.
Un buen ejemplo sobre el uso de recientes innovaciones tecnológicas de información en el seno del aparato de gobierno, es la administración de Barack Obama, quien desde el 2009 está democratizando la participación masiva de la ciudadanía en los asuntos de gobierno, a través de las formas directas de comunicación transparente entre gobierno y ciudadanía. Algunos de los temas u órganos que ya están en reestructuración son: La Oficina de Patentes,  Secretaría de Tesoro, Secretaría de Estado, Sistema de Salud, Mejoramiento de la calidad de vida en las ciudades, Seguridad Ciudadana etc. La Casa Blanca está virtualmente “abierta” a cualquier ciudadano. Por curiosidad entre al sitio: www.whitehouse.gov y examine el potencial de las nuevas herramientas digitales para crear una democracia cada vez más directa (sugerencia, presione el enlace: get e-mail updates  y  Contact us).
Amigos Latinos de la mejor edad, aún estamos a tiempo para refundar una nueva sociedad, regida por una democracia cada vez más transparente, participativa y colaborativa, y así poder subirnos de una vez por todas al cohete  de la modernidad y desarrollo sustentable con ayuda de las nuevas tecnologías de información; paro ello debemos salir del letargo y desconfianza en el juego político judicial actual. Tengan la plena seguridad que aún existen personas solidarias, honestas, de mentes brillantes que buscan el Bienestar Común de los pueblos de América Latina. ¡Infórmese, participe y actué en su comunidad!

martes, 20 de septiembre de 2011

ES POSIBLE INCLUIR AL PUEBLO EN EL PROCESO POLÍTICO DE LA SOCIEDAD??

Observamos con suma preocupación la actual situación de la educación cívico política y  participación ciudadana en las comunidades, municipios de nuestros  países. Esta realidad que al parecer cada vez se hace más evidente, nos inspira a indagar en esta área de la actividad social en los países latinoamericanos, en la cual percibimos con facilidad que el pueblo se encuentra insatisfecho con las formas de gobernar de sus representantes electos. El tiempo de existencia que llevan las instituciones  Republicanas después de la independencia,  parece que no fue  suficiente para consolidar una democracia real y los valores cívicos y políticos necesarios para construir una civilización más humanizada y equilibrada. Constatamos diariamente que el gobierno y la sociedad en general están llegando a niveles de corrupción  increíbles en perjuicio de los intereses públicos, colocando en riesgo la convivencia pacífica y la calidad de vida de la actual sociedad y de las futuras generaciones.

En este contexto el pueblo, los ciudadanos, tienen un papel extremamente pasivo. Ellos se limitan a comentar, discutir, reclamar en rueda de amigos, sin ni siquiera llamar la atención del gobierno, debido a que perdimos la iniciativa, fuerza, y el poder de hacer prevalecer nuestros derechos ante los representantes del gobierno. Por otro lado, constatamos que la participación activa y permanente de la sociedad en política es muy reducida, sea esta en los municipios, regiones, provincias o a nivel nacional. Al parecer esta situación se debe a  razones conjugadas que validan nuestras “costumbres o cultura política actual”, ellas pueden ser:  puro desinterés o por falta de conocimiento del juego político nacional o por intereses escondidos de la clase política.

Por las razones arriba señaladas, es importante continuar indagando sobre estos asuntos y así confirmar la presunción de este vacío en la educación cívico política del pueblo que asegure su participación activa y permanente en el diario que hacer de la política local y nacional.

Si esta presunción resulta demostrada por algún líder  o equipo del pueblo, ello permitirá diseñar  estrategias pedagógicas para lanzar la iniciativa de una educación política generalizada en toda la población de la región y que garantice el ejercicio democrático y transparente del poder en el Estado.  

Entre las probables causas de insatisfacción popular sobre el desempeño de los políticos tradicionales, la situación política y socio económica actual de la sociedad,  podemos  percibir la falta de interés y participación directa de los propios ciudadanos en el proceso político de la misma. A su vez esta compleja realidad también puede deberse a la falta de decisión política de los representantes que están en el gobierno de tal forma que las grandes directrices democráticas de la Carta Constituyente sean colocadas en práctica y no queden como letra muerta dentro de la abundante y retórica literatura política del Estado. Otra causa que puede explicar esta crítica y endémica realidad es la falta de educación cívico política elemental en la población que le permita asumir con conocimiento de causa su papel tan importante dentro de la estructura del Estado dentro del pretendido contexto de una democracia real y participativa, donde el pueblo disponga de iniciativa para el ejercicio del poder y del control y fiscalización de  sus representantes en el gobierno elegido por el pueblo.

Si el pueblo consiguiese ocupar su primigenia posición soberana dentro de la estructura del Estado, se convertiría en el dueño y señor de su propio destino, a través de su participación real y efectiva en las decisiones más importantes del Estado. De esta forma el pueblo asumiría la iniciativa, el control y fiscalización de sus representantes en el gobierno, acabando con esa insatisfacción generalizada, con grandes márgenes de corrupción y abuso del poder, lo que significaría una importante mejoría en la calidad de vida de la población. El Estado volvería a orientar todos sus esfuerzos a los grandes intereses del conjunto de la sociedad, y no como actualmente el Estado sirve para que la “clase política intelectual y dominante” se perpetúe en el poder, principalmente para asegurar y garantizar la generación y aumento de sus propios intereses.

En consecuencia, los fines que perseguimos en este blog (movimiento) es la concientización política no partidaria del pueblo a través de la educación política elemental, por  estar estos estrechamente relacionados con el interés colectivo y el bienestar  general de la sociedad.   !Participe, discuta y reinvente la democracia y la política!


jueves, 8 de septiembre de 2011

POLÍTICA E INTERNET

Friedrich Hayek nos dice: “Cada miembro de la sociedad tiene solamente una fracción del conocimiento poseído por todos,….por lo tanto cada uno de nosotros  es ignorante en la mayor parte de hechos en los que el trabajo de  la sociedad se basa….la civilización descansa en el hecho que todos nosotros nos beneficiamos del conocimiento que no poseemos. Y una de las formas que la civilización ayuda a vencer las limitaciones del conocimiento individual es conquistando la ignorancia, no con la adquisición de más conocimientos, si no por la utilización de los bastos conocimientos que se encuentran dispersos entre los individuos”  

Este bello pensamiento del autor es sumamente interesante analizar cuando nos referimos a la forma vertiginosa de cómo  están evolucionando las formas de comunicación e intercambio de  información y conocimientos en los últimos 50 años desde la aparición de nuevas tecnologías informáticas. De esta forma  el campo de la política, finalmente está siendo favorecido por esta nueva realidad arrolladora que se torna cada vez irreversible en la develación de las tinieblas de la ignorancia  política del ciudadano común y corriente.
En la campaña electoral del 2008 Obama dejó de visitar los grandes diarios de Nueva York para obtener la “aprobación” de su candidatura. Posiblemente vislumbró la potencialidad de las recientes redes sociales y la web,  y decidió lanzarse desde la sede de la poderosa Google en Silicon Valley, el mismo que dio resultados excelentes, al haber convertido a un candidato con poquísimas probabilidades de triunfo en el actual presidente de la nación más poderosa del planeta. Este hecho confirma un cambio radical en las formas de conectarse con el electorado de las generaciones  jóvenes. Algo similar se dio en la campaña electoral peruana del 2011, donde el candidato a presidente Kuczynsky utilizó las redes sociales para su campaña, elevando súbitamente las simpatías de los electores.
Estos hechos nos muestran  la gran influencia que hoy   tiene la internet en la política, los medios de propaganda electoral han cambiado de la TV a las redes sociales vía internet. Esta es la nueva realidad irreversible en la que los políticos  tendrán que actuar. El pueblo esta cada vez mejor informado, puede utilizar toda la red y las herramientas de búsqueda para encontrar la información o conocimiento que necesita para elaborar sus conceptos y opiniones. Esto vislumbra una mayor participación ciudadana en la política de su comunidad, la misma que deberá ser debidamente orientada por las personas más experimentadas hacia el ejercicio de una auténtica democracia directa basada en valores de una sociedad moderna,  transparente, libre y pacífica y así seguir construyendo una  civilización superior para las nuevas generaciones.
Muchos países ya poseen portales o sitios en la red donde se proporciona información de una sola vía sobre lo que sucede en los gobiernos. Lo que está faltando es otorgarle al ciudadano la facultad de iniciativa, formas de interactuar y fiscalizar a los representantes y gobernantes, valorizando su opinión y otorgándole el voto directo en las decisiones más importantes que la sociedad requiere  en períodos menores al de las elecciones generales. Los sistemas digitales ahora sí lo permiten. De este modo llegaríamos a una verdadera democracia sin  intermediaciones oscuras, donde sea el pueblo quien efectivamente decida su destino. Para que esto suceda el pueblo, los ciudadanos tenemos que organizarnos, educarnos y prepararnos para enfrentar los nuevos desafíos del mundo político virtual. Si no lo hacemos, nadie lo hará por nosotros. De lo contrario seguiremos sujetos a la voluntad e iniciativas de nuestros representantes preocupados en sus propios intereses. Llegó la hora de reinventar la política, muy necesaria e ineludible para una vida digna y civilizada de la sociedad.

miércoles, 24 de agosto de 2011

REDES SOCIALES CANAL PARA INTERCAMBIO DE OPINIONES

En los últimos años estamos observando un asombroso aumento del uso de redes sociales en todo el planeta, cuyas implicancias y consecuencias  todavía no están siendo debidamente vislumbradas. Las poblaciones de todos los países con algún grado de libertad ya tienen acceso a internet, sea desde computadores personales fijos o portátiles, a través de dispositivos de telefonía móviles o desde las famosas Lan House o Café Internet con cabinas públicas. Lo cierto es, que cada vez más gente tiene mayor interés y posibilidad de acceder a la gran red (www).

Con esta tecnología de comunicaciones que se actualiza y perfecciona a todo instante, tanto en su aspecto físico (hardware) y  sistemas   informáticos (software), el flujo de informaciones es asombroso, prácticamente gran parte del conocimiento producido por el hombre en los últimos 3 milenios están a disposición de los internautas. Quienes más están aprovechando de estas tecnologías son las generaciones de jóvenes y niños, que desde la escuela ya están familiarizándose con el computador y sistemas informáticos. Nuestra vida diaria, el trabajo, la escuela, la facultad etc. se han visto facilitadas en todos los aspectos; prácticamente no hay grandes “secretos” o incógnitas a encontrar si sabemos utilizar las herramientas digitales de búsqueda de información.  Los más adultos, nacidos en la década de los 30, 40 y algunos de los 50 que aún no se deciden a navegar en la red se auto excluyen de la nueva realidad virtual y digital que está desarrollándose, tornándose analfabetos digitales.
Las redes sociales creadas por jóvenes de gran visión y difundidas en el planeta tales como Orkut, Facebook, Linkdin, MySpace, Twitter, Tagged, Classmates, Imeem y muchísimas otras más, facilitan el contacto entre personas con algún grado de amistad y/o afinidad a lo largo y ancho del planeta, conformando infinidad de grupos de gran cantidad de personas, con la  posibilidad de intercambiar informaciones y opiniones en tiempo real. Esta peculiaridad, potencialmente puede ser aprovechada en diferentes aspectos de la vida del hombre, como la simple diversión, estrechamiento de lazos  familiares o de amistad, en educación, finanzas, comercio, actualización de informaciones y en la toma de decisiones etc. etc.
 Ya se escucha decir que en el siglo XX las revoluciones se iniciaban en las plazas, en los mítines; en el presente siglo estarían iniciándose en las redes sociales al conformarse corrientes de opinión con una gran facilidad y versatilidad. Esta probabilidad y potencialidad vislumbra un  amplio horizonte  en la evolución de la sociedad humana, en el manejo del destino de los pueblos, es decir en la mejoría de nuestras condiciones de vida, sistemas de gobierno, en la forma de vivir una democracia plena y el ejercicio del poder conferido por el pueblo a sus gobernantes.
Ya se imaginan, ¿Cómo seria si las grandes decisiones que necesita adoptar la sociedad, sean aprobadas a través del voto (vía internet) de la gran mayoría de ciudadanos?, Esto permitiría un mayor consenso en la toma de decisiones importantes sin la intermediación de representantes, disminuyendo la corrupción y abuso de poder que la actual democracia lo está permitiendo.  
Tengo la convicción que el próximo paso que va a dar la sociedad mundial será de retomar gradualmente la democracia directa practicada por los griegos de la antigüedad, donde el ciudadano participe directamente en el ejercicio del poder a través de la red, utilizando todas las herramientas informáticas que la tecnología de punta lo permita. Para que esto suceda, necesitamos urgentemente educar a los ciudadanos actuales y futuros en la ciencia y arte de la política a nivel de ciudadanos comunes y corrientes. Recuerden que no hay posibilidad de una auténtica democracia o gobierno transparente  si el pueblo no está capacitado para ejercer sus derechos y obligaciones en la sociedad. Tenemos y debemos de participar activamente en la vida política de nuestra sociedad si deseamos alcanzar el Bien Común, la Paz y Armonía,   grandes valores con los que soñamos desde que tenemos uso de razón. ¡Anímese a participar!  A conocer más de nuestra realidad sociopolítica, sin temores.