Somos testigos de la cantidad y rapidez con que fluyen las informaciones
de toda índole en el mundo entero. Esto lo podemos ver fácilmente al navegar
unos minutos en la web, nos damos cuenta que somos incapaces de acompañar,
menos leer toda esa gran cantidad de información de todo tipo, género y
propósito colgadas en la red y en la nubes. Cada vez necesitamos dedicar mucho
más tiempo a la lectura de nuestra correspondencia electrónica y a las redes
sociales, sin querer nos desvían del propósito de nuestra búsqueda y damos
atención a diversos cookies o spams con atractivas ofertas fuera de contexto,
postadas diversas personas, expertos y hackers. Por otro lado la búsqueda o
investigación de nuevos conocimientos se han visto enormemente facilitados. Para
aprovechar eficazmente estas poderosas herramientas tecnológicas, necesitamos
hoy más que nunca desarrollar un nuevo sentido de discriminación y síntesis de los
titulares de la información visualizada o recibida.
Las agencias de publicidad, marketing, empresas editoras y todas aquellas
entidades que se dedican a la comunicación de contenidos y mensajes, cada vez
más, les es difícil alcanzar los resultados pre establecidos. Constatamos a
diario grandes esfuerzos de propaganda en las calles, en la TV y otros medios
con millonarios investimentos en publicidad, lo que no siempre es señal que esa marca o
propósito está vendiendo más su producto. La especialización en el campo del
convencimiento de masas a través de la publicidad y mensajería ha llegado a
producir profesionales de renombre y prestigio que se esfuerzan en responder el
porqué los diferentes blanco-auditorio están saturados de información on line,
por TV, Radio, impresos etc. es decir, los
mensajes no llegan más a hacer los efectos esperados.
Los grandes comunicadores y
profesionales en la materia señalan que existen diversos factores que pueden explicar
esos cambios de foco en nuestra sociedad. Uno de ellos es el aumento del
aislamiento, sobre todo en los adolescentes. Observar como se está
desarrollando hoy en día el mundo de los niños y adolescentes, puede explicar
el porqué la voz de los adultos no hace más parte del menú de informaciones con
que ellos son bombardeados a diario. Los
hijos hoy en día reciben de regalo desde muy temprana edad un celular, una laptop,
un tablet, y toda la serie i más alguna
cosa, es a través de estos aparatos que ellos interactúan con el mundo de afuera,
la información que necesitan les llega vía e-mail, google o los juegos
"enlatados". El contacto físico se reduce a lo mínimo necesario, el
padre y la madre trabajan y cuando están
en casa, llegan cansados y tienen poquísimo tiempo para compartir con los
hijos. Son estos hechos que dan nacimiento al término de aislamiento. Son los
juegos electrónicos individualistas y
toda la gama informativa de la web que están educando a nuestros hijos en medio
de toda la violencia desenfrenada que produce el mundo digital. En este estado
de cosas, es fácil percibir las causas de los disturbios de comportamiento que
muchos adolescentes tienen en sus escuelas y colegios, llegando hasta la
agresión armada en contra de sus propios compañeros de aula, produciendo tanta
tristeza y dolor en las comunidades educativas. Lo virtual nos está
deshumanizando.
El auge de la internet y el aumento inusitado de su uso masivo ha dado
origen a lo que conocemos como "inmunidad informativa", como decíamos
párrafos arriba, actualmente existe inmensas cantidades de información
disponible en el cyber espacio, a nuestras cajas de correos nos llegan cientos
de mensajes indeseados de todos los tipos y calibres, de personas o entidades
que ni las conocemos. Esta situación produce en la persona una inmunidad
natural a las informaciones, es como si fuésemos vacunados contra una
enfermedad endémica "la información indeseada", como resultado de
ello borramos aquella información "sin supuesta importancia", o no la
leemos a consciencia, anulando o disminuyendo considerablemente el efecto del
mensaje.
Ante esta situación, que le queda al lector o receptor?, La tendencia natural
que ya se observa es, cada vez que
requerimos de una información puntual sobre lo que realmente necesitamos, recurrimos a personas más experimentadas en el
tema, a los que se les conoce con el nombre de "expertos". Parece ser
que la comunicación boca a boca va a volver a ser suceso en materia de
comunicación. La voz u opinión calificada de algún experto se esparce con suma
facilidad por grandes territorios y hacen más sentido en la gente a la hora de
tomar sus decisiones. En nuestro caso, la difusión de nuestros propósitos de
educar al Pueblo en los aspectos cívico políticos y de participación ciudadana
tendrá que tomarse muy en cuenta la tendencia actual de difusión de las informaciones por el
procedimiento boca a boca, el mismo que tendrá mayor efecto y eficacia, sin emplear tanta tecnología que al no ser debidamente
empleadas saturará a nuestro blanco-auditorio.
Esta pequeña discusión sobre las causas del poco efecto que están produciendo
actualmente la difusión de informaciones por las diversas mídias sofisticadas,
no significa que estamos sugiriendo que no se deben usar las tecnologías de internet
y otras TIC´s, es más, valorizamos de sobre manera sus alcances y eficacia en
la educación de la sociedad cuando estas son debidamente utilizadas. La actitud
de
saber usar las tecnologías en los escenarios, intensidad y tiempos debidos, es
algo que solo la labor de adultos, padres, maestros y consejeros deberíamos
propiciar en las nuevas generaciones, hasta que se haga un hábito natural en la
sociedad.